Respondemos a las 20 preguntas más frecuentes sobre el cambio climático
¿Deberíamos llamarlo cambio climático, calentamiento global o crisis climática?
El cambio climático no afecta únicamente a la temperatura del planeta. También está modificando los lugares donde viven las especies, sus ciclos reproductivos, las relaciones entre animales y plantas y el funcionamiento de ecosistemas completos.
Algunos de estos cambios son fáciles de observar, como el blanqueamiento de los corales o el desplazamiento de determinadas especies hacia zonas más frías. Otros son más difíciles de detectar porque ocurren de forma progresiva: una floración que empieza antes, un insecto que amplía su área de distribución o una población que cada año encuentra menos alimento.
En este artículo respondemos preguntas concretas sobre la relación entre cambio climático y biodiversidad. Para una explicación general sobre qué es el cambio climático, sus causas o sus principales consecuencias, es mejor consultar nuestro artículo específico sobre ese tema.
1. ¿Cómo afecta el cambio climático a la biodiversidad?
Las especies están adaptadas a determinadas condiciones de temperatura, humedad, disponibilidad de agua y estacionalidad. Cuando esas condiciones cambian, también cambia el entorno en el que pueden sobrevivir.
Algunas especies consiguen desplazarse o adaptarse. Otras tienen menos margen porque viven en espacios muy concretos, se reproducen lentamente o dependen de relaciones ecológicas difíciles de sustituir.
El problema no es solo que desaparezcan especies individuales. Cuando cambia la composición de una comunidad también pueden alterarse procesos como la polinización, la dispersión de semillas, la fertilidad del suelo o las cadenas alimentarias.
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2. ¿Por qué algunas especies son más vulnerables que otras?
No todas las especies responden igual al cambio climático.
Las que viven en áreas geográficas muy pequeñas suelen tener menos posibilidades de desplazarse. También pueden ser especialmente vulnerables las especies de montaña, las asociadas al hielo, determinados anfibios o aquellas que necesitan unas condiciones ambientales muy específicas.
En cambio, algunas especies generalistas pueden adaptarse con más facilidad e incluso ampliar su distribución.
La velocidad del cambio también importa. Una especie podría adaptarse a una modificación lenta del clima, pero tener grandes dificultades si las condiciones cambian más rápido que su capacidad de reproducción, desplazamiento o adaptación.
3. ¿Pueden las especies desplazarse hacia zonas más frías?
Sí. Es una de las respuestas observadas en numerosos grupos de plantas y animales.
Cuando aumenta la temperatura, algunas especies desplazan progresivamente su distribución hacia latitudes más altas o zonas de mayor altitud.
Pero desplazarse no siempre es posible. Una carretera, una ciudad, una explotación agrícola intensiva o la fragmentación de un bosque pueden bloquear ese movimiento.
Por eso mantener corredores ecológicos y conectar espacios naturales puede ser especialmente importante en un clima cambiante.
4. ¿Qué ocurre con las especies que viven en las montañas?
Las especies de montaña tienen un problema particular: pueden desplazarse hacia zonas más elevadas cuando aumenta la temperatura, pero llega un momento en que ya no queda más montaña.
A medida que cambian las condiciones climáticas, el espacio disponible para algunas poblaciones puede reducirse progresivamente.
Además, las especies que llegan desde cotas inferiores pueden competir con las que ya vivían allí, modificando la composición de estos ecosistemas.
5. ¿Cómo afecta el cambio climático a los océanos?
Los océanos absorben una gran cantidad del exceso de calor generado por el calentamiento del planeta.
El aumento de la temperatura del agua modifica hábitats marinos y puede provocar desplazamientos de peces y otras especies. A ello se suman procesos como la acidificación del océano y la pérdida de oxígeno en determinadas zonas.
Estos cambios no ocurren de manera aislada. Interactúan con otros problemas como la contaminación, la sobrepesca y la destrucción de hábitats costeros.
6. ¿Por qué se blanquean los corales?
Los corales mantienen una relación muy estrecha con unas algas microscópicas que viven en sus tejidos y les proporcionan gran parte de su energía.
Cuando la temperatura del agua permanece demasiado alta, esta relación puede romperse y el coral expulsa las algas. Entonces pierde su color y aparece el conocido blanqueamiento coralino.
Un coral blanqueado no está necesariamente muerto, pero se encuentra sometido a un gran estrés. Si las condiciones adversas continúan, aumenta el riesgo de mortalidad.
La pérdida de arrecifes afecta además a numerosas especies que dependen de ellos como refugio, zona de reproducción o fuente de alimento.
7. ¿Cómo afecta el cambio climático a las aves migratorias?
Las migraciones están coordinadas con estaciones, temperaturas y disponibilidad de alimento.
Si la primavera empieza antes en una región, por ejemplo, determinadas plantas o insectos pueden adelantar sus ciclos. Una especie migratoria que continúa llegando en las mismas fechas podría encontrarse con que el momento de máxima disponibilidad de alimento ya ha pasado.
Este tipo de desajuste entre especies se conoce como desincronización ecológica y puede afectar al éxito reproductivo.
8. ¿Puede cambiar la época de floración de las plantas?
Sí. La temperatura y las lluvias influyen en los ciclos de muchas plantas.
Una primavera más cálida puede adelantar la floración de determinadas especies. El problema aparece cuando los animales que las polinizan no modifican sus ciclos al mismo ritmo.
Una diferencia aparentemente pequeña de unas semanas puede alterar relaciones ecológicas que se han desarrollado durante miles de años.
Sin embargo, las fortalezas no son una opción para todas las especies, y algunas plantas y animales no pueden llegar a estas áreas debido al desarrollo humano como ciudades, carreteras y tierras de cultivo.
9. ¿Cómo afecta a los polinizadores?
Abejas, mariposas, murciélagos, aves y otros animales polinizadores dependen de la disponibilidad de flores y de unas condiciones ambientales adecuadas.
El cambio climático puede modificar las épocas de floración, la distribución de las plantas y las temperaturas que permiten la actividad de los polinizadores.
Además, estos efectos se suman a otras presiones como la pérdida de hábitat, los pesticidas o la simplificación del paisaje agrícola.
10. ¿Qué relación existe entre cambio climático e incendios forestales?
El fuego forma parte de la dinámica natural de algunos ecosistemas, pero las condiciones climáticas pueden modificar su frecuencia, intensidad y duración.
Periodos prolongados de calor y sequía pueden secar la vegetación y favorecer incendios más intensos. Cuando estos episodios se repiten con demasiada frecuencia, algunas especies no tienen tiempo suficiente para recuperarse.
El resultado puede ser un cambio progresivo en la estructura y composición del ecosistema.
11. ¿Cómo afectan las sequías a la biodiversidad?
Una sequía prolongada puede reducir el crecimiento de las plantas, secar humedales y disminuir la disponibilidad de agua y alimento para numerosos animales.
Los árboles debilitados también pueden ser más vulnerables a plagas, enfermedades o incendios.
Si las sequías se repiten antes de que el ecosistema haya podido recuperarse, los efectos pueden acumularse durante años.
12. ¿El cambio climático favorece a las especies invasoras?
En algunos casos, sí.
Cuando cambian las condiciones ambientales, determinadas especies pueden encontrar nuevos territorios adecuados para establecerse. Algunas especies invasoras tienen además una gran capacidad de reproducción y adaptación.
Esto no significa que toda expansión de una especie se deba al cambio climático, pero el calentamiento puede facilitar la llegada o expansión de algunas de ellas.
El problema aparece cuando desplazan a especies nativas o modifican profundamente el ecosistema.
13. ¿Puede el cambio climático provocar extinciones?
Sí, especialmente cuando se combina con otras amenazas.
Una especie que ya tiene una población pequeña debido a la pérdida de hábitat puede tener muchas menos posibilidades de resistir sequías, incendios o cambios rápidos de temperatura.
Por eso el riesgo climático no debe analizarse de forma aislada. Deforestación, contaminación, explotación excesiva y cambio climático pueden actuar conjuntamente.
14. ¿Qué ocurre cuando desaparece una especie?
El efecto depende del papel que esa especie desempeñe.
La desaparición de un depredador puede modificar las poblaciones de sus presas. La pérdida de un polinizador puede afectar a determinadas plantas. La desaparición de una especie que dispersa semillas puede dificultar la regeneración de un bosque.
Los ecosistemas están formados por relaciones. Perder biodiversidad puede modificar esas relaciones aunque el paisaje aparentemente siga siendo el mismo.
15. ¿Cómo afecta el cambio climático a los bosques?
El aumento de temperaturas, las sequías, los incendios y la expansión de determinadas plagas pueden afectar al crecimiento y supervivencia de los árboles.
Al mismo tiempo, los bosques desempeñan un papel importante en la regulación climática y el almacenamiento de carbono.
Por eso conservar bosques existentes suele ser tan importante como restaurar áreas degradadas. Un bosque diverso y bien conservado también puede tener mayor capacidad para responder a determinadas perturbaciones que una plantación uniforme.
16. ¿Cómo afecta a los manglares?
Los manglares se encuentran precisamente en la frontera entre tierra y mar, por lo que están expuestos a cambios en ambos sistemas.
La subida del nivel del mar puede modificar las zonas donde pueden establecerse. Si existe espacio hacia el interior, el manglar puede desplazarse progresivamente. Pero carreteras, construcciones u otras infraestructuras pueden impedir ese movimiento.
También influyen los cambios en tormentas, sedimentación y disponibilidad de agua dulce.
A pesar de esta vulnerabilidad, los manglares son a su vez aliados importantes frente al cambio climático porque almacenan carbono, reducen la erosión costera y proporcionan protección frente a oleaje y tormentas.
17. ¿Qué ocurre con los humedales?
Los humedales dependen estrechamente de la disponibilidad y dinámica del agua.
Cambios en las lluvias, sequías prolongadas o aumento de la evaporación pueden modificar la cantidad de agua disponible y, con ella, las especies que pueden vivir allí.
La alteración de un humedal puede tener consecuencias muy amplias porque estos ecosistemas sirven como refugio, zona de reproducción y punto de alimentación para numerosas especies.
18. ¿La pérdida de biodiversidad puede empeorar el cambio climático?
Sí. La relación funciona en las dos direcciones.
El cambio climático puede provocar pérdida de biodiversidad, pero la degradación de bosques, turberas, manglares y otros ecosistemas también puede reducir su capacidad para almacenar carbono.
Esto crea una interacción especialmente preocupante: degradamos ecosistemas que podrían ayudarnos a limitar parte del problema climático.
Proteger biodiversidad y actuar frente al cambio climático son, por tanto, objetivos estrechamente conectados.
19. ¿Puede la restauración de ecosistemas ayudar?
Sí, aunque restaurar no significa simplemente plantar árboles.
Recuperar bosques, humedales, manglares o suelos degradados puede mejorar hábitats, aumentar la conectividad entre espacios naturales y recuperar funciones ecológicas.
La restauración también puede aumentar la capacidad de algunos territorios para resistir sequías, erosión o temperaturas extremas.
Pero siempre debe partir del ecosistema que corresponde naturalmente al lugar. Convertir cualquier espacio abierto en una plantación forestal no es necesariamente restauración.
20. ¿Qué podemos hacer para proteger la biodiversidad frente al cambio climático?
Reducir las emisiones de gases de efecto invernadero es fundamental, pero también necesitamos aumentar la capacidad de los ecosistemas para afrontar los cambios que ya están ocurriendo.
Esto implica conservar espacios naturales, evitar una mayor fragmentación, conectar hábitats, reducir contaminación y sobreexplotación y restaurar zonas degradadas.
En agricultura, mantener diversidad de cultivos, conservar suelos y proteger elementos naturales del paisaje puede contribuir a crear territorios más resistentes.
No existe una medida aislada capaz de proteger toda la biodiversidad. La respuesta requiere actuar simultáneamente sobre el clima y sobre las demás presiones que están degradando los ecosistemas.
Cambio climático y biodiversidad en Mozambique
Mozambique es especialmente interesante para comprender esta relación porque reúne ecosistemas muy diferentes, desde bosques de miombo hasta manglares y zonas costeras.
En los territorios rurales donde trabaja Azada Verde, los cambios en las lluvias y los periodos secos afectan directamente a la agricultura y a los recursos naturales de los que dependen las comunidades. Al mismo tiempo, incendios, degradación del bosque y presión sobre determinados ecosistemas pueden reducir su capacidad de recuperación.
Por eso nuestros proyectos combinan diferentes enfoques. En las zonas de miombo trabajamos en restauración, regeneración natural, prevención de incendios y sistemas agroforestales. En la bahía de Inhambane desarrollamos acciones de restauración y estudio de manglares, ecosistemas especialmente importantes para la biodiversidad y la protección de las comunidades costeras.
El objetivo no es únicamente conservar especies. Se trata de mantener ecosistemas capaces de seguir proporcionando suelo fértil, agua, alimentos, protección costera y otros recursos de los que depende la población.
Una relación que funciona en ambas direcciones
Cambio climático y pérdida de biodiversidad son dos problemas diferentes, pero profundamente conectados.
El calentamiento modifica ecosistemas y obliga a las especies a adaptarse, desplazarse o desaparecer. Al mismo tiempo, cuando degradamos bosques, humedales, manglares y otros espacios naturales reducimos parte de la capacidad que tiene la naturaleza para regular el clima y responder a sus impactos.
Proteger la biodiversidad no sustituye a la reducción de emisiones, pero sí forma parte de la respuesta. Cuanto más diversos, conectados y saludables sean los ecosistemas, mayor será su capacidad para afrontar un planeta que está cambiando.
¿Qué puedo hacer yo para luchar contra el cambio climático?
Cada acción importa. Puedes ser parte de la solución al cambio climático y también puedes motivar a otros a tomar acción.
Es realmente importante que usemos nuestras voces para detener el calentamiento global. Mostrarles a nuestros políticos que nos preocupa el cambio climático y que deseamos que promulguen leyes y políticas que aborden las emisiones de gases de efecto invernadero y los impactos climáticos, a través de acciones como campañas de firmas o apoyando a organizaciones como Azada Verde.
Una de las cosas más sencillas (y más importantes) que todos podemos hacer es concienciar sobre el cambio climático a las personas de nuestro entorno.
El cambio colectivo comienza con la comprensión de los riesgos que plantea el cambio climático y las acciones que se pueden tomar en conjunto para reducir las emisiones y generar resiliencia. También puedes hacerte soci@ de Azada Verde y apoyar todo nuestro trabajo simplemente pulsando en el siguiente link.


