Agricultura regenerativa: Un paso más sostenible

agricultura regenerativa

En el campo de la agricultura, durante las últimas décadas, se ha demostrado que existen otro tipo de prácticas agrícolas alternativas a la dañina y contaminante agricultura industrial. Como es la Agricultura Regenerativa.

¿Por qué nace la agricultura regenerativa?

La agricultura regenerativa nace de la necesidad de mejora y revitalización de la salud del suelo. Durante décadas la agricultura convencional ha provocado un desgaste y mala gestión de nuestros suelos, reduciendo drásticamente el número de suelos fértiles y cultivables para la producción de alimentos.

La agricultura regenerativa, conocida popularmente como la agricultura del cambio climático, busca a través de sus distintas prácticas agrícolas reducir las emisiones de carbono a la atmosfera para retenerlas en los suelos.

Este tipo de agricultura se hace necesaria debido a los impactos de la mecanizada agricultura industrial, los cuales están siendo devastadores para el medio ambiente y muchas comunidades humanas, degradando los suelos hasta el punto de destruir todas sus propiedades.

La agricultura regenerativa, en cambio, busca de manera natural regenerar y enriquecer los suelos, a través de prácticas agrícolas como no labrar, usar mantillo orgánico, compostaje o rotación de cultivos, entre otros.

¿Qué es entonces la agricultura regenerativa?

La agricultura regenerativa es un sistema agrícola sostenible que se enfoca en restaurar la salud y la fertilidad del suelo, mejorar la biodiversidad y la resiliencia climática, y producir alimentos de alta calidad.

Esta metodología se basa en la comprensión de que la agricultura es un sistema interconectado de relaciones entre la tierra, el clima, los cultivos, la biodiversidad y los seres humanos. En lugar de depender de prácticas agrícolas destructivas que explotan el suelo y los recursos naturales, la agricultura regenerativa busca restaurar y conservar los recursos naturales a través de técnicas sostenibles como la rotación de cultivos, la integración de animales, la diversificación de cultivos y el uso de coberturas del suelo.

La agricultura regenerativa también busca reducir la dependencia de los fertilizantes y pesticidas químicos, y en su lugar, fomentar la producción de alimentos saludables y nutritivos, que son buenos tanto para la salud humana como para el medio ambiente.

En resumen, la agricultura regenerativa es un enfoque holístico que busca promover la sostenibilidad y la resiliencia a largo plazo a través de prácticas agrícolas responsables y sostenibles.

¿Cuáles son los principios de la agricultura regenerativa?

Los principios fundamentales de la agricultura regenerativa son:

  1. Proteger y restaurar la biodiversidad: la agricultura regenerativa promueve la diversidad de especies y ecosistemas en el suelo, agua y aire.
  2. Conservar los recursos naturales: la agricultura regenerativa utiliza técnicas sostenibles para minimizar la erosión, la utilización de agua y otros recursos.
  3. Uso de prácticas agrícolas saludables: la agricultura regenerativa se basa en prácticas agrícolas biológicas y no tóxicas para promover la salud del suelo y de los cultivos.
  4. Reducir la dependencia de los insumos externos: la agricultura regenerativa se enfoca en la construcción de la fertilidad del suelo a través del reciclaje de nutrientes y la utilización de prácticas agrícolas biológicas.
  5. Promover la vida en el suelo: la agricultura regenerativa fomenta una comunidad saludable de microorganismos y vida en el suelo, lo que contribuye a la fertilidad y productividad del suelo.
  6. Enfoque en el sistema completo: la agricultura regenerativa aborda el sistema agrícola completo, incluyendo la gestión de cultivos, la cría de animales y la economía local.
  7. Colaboración y enfoque en la comunidad: la agricultura regenerativa fomenta la colaboración y la participación activa de la comunidad en el desarrollo de sistemas agrícolas sostenibles.

¿Cuáles son las prácticas más comunes dentro de la agricultura regenerativa?

Entre las prácticas más comunes encontramos:

El cultivo de cobertura que, como su nombre indica, es una cobertura vegetal viva, normalmente de leguminosas, que cubre el suelo temporal o permanente, con el propósito de proteger de la erosión, conservar el agua o reducir malezas. 

Durante años, la exterminación y no prevención de la maleza conllevó al uso de los herbicidas en la agricultura industrial, cuyos resultados han sido contraproducentes. Es por esto que existe la necesidad de utilizar prácticas más naturales.

La labranza cero o labranza mínima, consiste en la reducción del laboreo para proteger el hábitat y la riqueza biológica de los organismos que pueblan la tierra. La disminución del impacto mecánico sobre el suelo ayuda a que recuperar su fertilidad, favoreciendo así la vida de nuevo. Además, reduce tiempo y dinero al hacer muchos menos surcos en la tierra.

Solemos llamarle rotación de cultivos cuando se alternan diferentes tipos de especies de forma temporal. Esta práctica previene que plagas y malezas se asienten y perjudiquen a cultivos y suelos. Problemáticas comunes en plantaciones de monocultivos.

Los monocultivos han sido los principales desestabilizadores de las propiedades biológicas de ecosistemas, deteriorando suelos, provocando plagas y deforestando los bosques.

También otra práctica común en este tipo de agricultura regenerativa es el uso mantillo o acolchado, que consiste en colocar una cobertura de materia orgánica (compost o estiércol) en los suelos en los que vamos a cultivar. Permitiendo a la tierra conservar la humedad, reducir las malezas y mejorar la fertilidad del suelo.

La buena práctica de una agricultura regenerativa ayudará a mejorar la calidad de alimentos que consumimos, porque cuidando y enriqueciendo la salud del suelo, cuidamos a la vez nuestra salud.

La agricultura industrial ha demostrado ser incapaz de solucionar el problema del hambre. Ha empobrecido, aún más, a los países más pobres y ha perpetuado la precariedad entre las pequeñas familias agricultoras. Ellas son las que alimentan el mundo. Ellas son las que cuidan el planeta.

Por eso desde Azada Verde queremos apostar por la agricultura familiar, regenerativa, que apoye a pequeños agricultores y agricultoras. Apostar por ellas es apostar por el desarrollo sostenible y el fin del hambre y la pobreza.

¿En qué se diferencia la agricultura regenerativa es diferente de la agricultura convencional?

Son diversas las diferencias entre la agricultura regenerativa y la agricultura convencional. Vamos a ver las más importantes:

  1. Enfoque en la naturaleza: La agricultura regenerativa se enfoca en el desarrollo de un ecosistema agrícola saludable, mientras que la agricultura convencional se enfoca en la producción de cultivos a corto plazo, sea cual sea el daño que se pueda producir en los terrenos utilizados.
  2. Uso de insumos químicos: La agricultura regenerativa minimiza el uso de fertilizantes químicos y otros productos dañinos para el entorno, mientras que la agricultura convencional depende en gran medida de pesticidas y otros productos químicos.
  3. Rotación de cultivos: La agricultura regenerativa utiliza diferentes rotaciones de cultivos para mejorar la fertilidad del suelo, prevalenciendo la salud de este a largo plazo a la producción, mientras que la agricultura convencional a menudo depende de monocultivos y de explotar la tierra hasta que esta ya no dispone de nutrientes para generar más.
  4. Enfoque en el suelo: La agricultura regenerativa se enfoca en mejorar la vida en el suelo y la fertilidad a largo plazo, mientras que la agricultura convencional a menudo usa técnicas que dañan la vida de este.
  5. Integración de animales: La agricultura regenerativa integra la cría de animales en el sistema agrícola, así como el uso de diferentes especies para el control de plagas, mientras que la agricultura convencional a menudo los excluye.
  6. Enfoque en la comunidad: La agricultura regenerativa fomenta la colaboración y la participación activa de la comunidad, mientras que la agricultura convencional a menudo se basa en un enfoque individualista y de obtención de beneficios a costa de los trabajadores y de su entorno.

En resumen, la agricultura regenerativa busca crear un sistema agrícola sostenible y en armonía con la naturaleza, mientras que la agricultura convencional se enfoca en la producción más a corto plazo, a través del uso de insumos químicos y técnicas agrícolas poco sostenibles.

Beneficios de la agricultura regenerativa

La agricultura regenerativa ofrece una serie de importantes beneficios que hacen que numerosos expertos en agricultura recomienden su uso:

  1. Mejora la fertilidad del suelo: Al enfocarse en la vida en el suelo y la rotación de cultivos diversos, la agricultura regenerativa ayuda a mejorar la fertilidad del suelo a largo plazo.
  2. Reducción de la erosión del suelo: Con el empleo de técnicas como la cubierta del suelo y la integración de animales, ayuda a reducir la erosión del suelo y a evitar la pérdida de humedad.
  3. Reducción de la dependencia de productos químicos: La agricultura regenerativa minimiza el uso de fertilizantes y pesticidas químicos, lo que reduce la dependencia de los insumos químicos y la exposición a estos productos tóxicos.
  4. Mejora de la biodiversidad: La agricultura regenerativa promueve una biodiversidad saludable en el sistema agrícola, incluyendo una variedad de cultivos y de animales.
  5. Mejora de la calidad de los alimentos: La agricultura regenerativa produce alimentos más nutritivos y saludables, ya que se utilizan menos químicos en su producción.
  6. Fortalecimiento de las comunidades: La agricultura regenerativa fomenta la participación activa de la comunidad y la colaboración, lo que contribuye a una mayor fortaleza y resiliencia de las comunidades agrícolas.

En resumen, la agricultura regenerativa ofrece una solución sostenible y de bajo impacto para la producción de alimentos, mejorando la fertilidad del suelo, la biodiversidad, la calidad de los alimentos y la resiliencia de las comunidades agrícolas.

¿Cómo puede la agricultura regenerativa ayudar a combatir el cambio climático?

Nos encontramos en el momento más crítico de la historia de nuestra especie. El clima se ha convertido en uno de los factores que más amenaza, a día de hoy, la seguridad de la humanidad en la Tierra. Es urgente reducir la emisión de gases de efecto invernadero si queremos tener una oportunidad factible de limitar el calentamiento a 1,5 °C, un punto crítico que no deberíamos superar. 

Y es que las emisiones brutas de gases de efecto invernadero proceden de numerosas fuentes artificiales.  El exceso de carbono en la atmósfera es tóxico para la vida.

Sin embargo, los datos recientes de los sistemas agrícolas y diversos ensayos en todo el mundo muestran que podríamos capturar más del 100% de las emisiones anuales de CO2 con un simple cambio a otras prácticas de gestión más sostenibles y baratas, como es la «agricultura ecológica regenerativa». Estas prácticas trabajan para maximizar la fijación de carbono y minimizar la pérdida de ese carbono una vez devuelto al suelo.

Y es que la agricultura regenerativa puede ayudar a combatir el cambio climático de varias maneras:

  1. Fomenta la retención de carbono en el suelo: La agricultura regenerativa aumenta la biodiversidad y la fertilidad del suelo, lo que permite que el carbono sea retenido en el suelo en lugar de ser liberado al aire.
  2. Reduce la emisión de gases de efecto invernadero: Este tipo de agricultura reduce la necesidad de fertilizantes y pesticidas químicos, lo que reduce la emisión de gases de efecto invernadero asociados con su producción y transporte.
  3. Mejora la resiliencia ante eventos climáticos extremos: La agricultura regenerativa mejora la capacidad del suelo para retener agua y reducir la erosión, lo que ayuda a las comunidades agrícolas a ser más fuertes ante eventos climáticos extremos como las sequías o las inundaciones.
  4. Promueve la biodiversidad: A través de este tipo de agricultura se fomenta la diversidad de cultivos y la presencia de vida silvestre en las fincas agrícolas, lo que ayuda a mitigar los efectos negativos del cambio climático en la biodiversidad.

En resumen, la agricultura regenerativa es un enfoque sostenible que puede ayudar a combatir el cambio climático al mejorar la resiliencia de los sistemas agrícolas, reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y fomentar la biodiversidad.

En Azada Verde no solo nos comprometemos en la lucha contra el hambre y la desnutrición, nos preocupa el cómo lo hacemos, por eso nos empeñamos en que cada paso que damos, sea sostenible.

De hecho, una de nuestras principales herramientas para conseguirlo son las Bici-Bombas, que son bicicletas reconvertidas en bombas de agua, que solo con la fuerza del pedaleo, nos permiten regar tierras que, de otro modo, no sería posible. 

Aunque falta mucho por recorrer en el camino de la sostenibilidad, la pobreza y el hambre, puedes ayudar haciéndote soci@ de Azada Verde y apoyando nuestro trabajo.