Consecuencias ciclón Idai en Mozambique

Fabrizio Graglia, director de Esmabama, tras su visita a las misiones: “cientos de cadáveres yacen en Mangunde y alrededores, ahogados por el agua, el hambre, el agotamiento y toda la destrucción causada por el ciclón”.

El olor nauseabundo impera en la misión de Mangunde. Y hoy, más de dos semanas después del desastre, los equipos comienzan a recoger cadáveres con el helicóptero (el áreas aún está inundada por el agua). No tenemos ni idea de cómo estarán las cosas en las demás comunidades circundantes…
 
La ONG Fondo de Ayuda para el Combustible nos ha ayudado suministrándonos el tan necesario combustible para que los centros de salud puedan operar, aunque desgraciadamente solo recibimos una pequeña parte de de lo que se necesita.
 
Sabemos que la electricidad fuera de la ciudad, en los distritos, no llegará hasta por lo menos dentro de 8 meses e incluso 1 año.
 

“La necesidad es enorme a medida que se propagan las enfermedades, por lo que estamos en contacto con MSF para tratar de conseguir que lleguen más medicamentos lo más rápido posible y así salvar vidas”.

Fabrizio Graglia, director de ESMABAMA

Sin embargo, esta cantidad de medicamentos proporcionados será solo para una primera fase de la emergencia: las cifras nos dejan sin palabras y muy preocupados…

El alcance de la tragedia, de las personas que han perdido sus hogares, de las vidas perdidas, de las personas que comienzan a enfermar… es mucho mayor de lo que podíamos imaginar, y esta situación se prolongará durante innumerables meses.

Y ahora la hambruna y la desnutrición

Con todos los terrenos agrícolas destruidos, no hay alimento y la desnutrición durará varios meses, las personas estarán más débiles para combatir enfermedades y por tanto necesitarán más medicamentos en un futuro inmediato.

Tras las primeras donaciones de alimentos en Beira y Barada durante el fin de semana, ahora luchamos para suministrar más de una forma regular.

Miles de personas están refugiadas en cada una de las misiones donde operamos. Lo han perdido todo, por lo estas son su única salida.

Seguimos recaudando unos fondos que son providenciales para la supervivencia de la población: alimentos, agua, pastillas potainlizadoras de agua, medicamentos y vacunas… Toda ayuda es poca.

Cecilia lo ha pasado muy mal. Poco después de pasado el ciclón IDAI, justo cuando los fuertes vientos se calmaron (algunos de más de 200 km/h), apareció otra amenaza: fuertes lluvias durante varios días que hicieron aumentar rápidamente el nivel del agua.

Para Cecilia solo había una salida: escalar su propia casa y llegar al tejado.

Allí pasó tres días, allí la tomó la desesperación, allí pensó que había sido abandonada por todo y por todos, allí lloró por su desgracia.

Pero entonces vio una ‘chata’ (un bote pequeño), llena de gente. Todos se apretaron un poco más más para poder hacerle hueco a ella.

En ese momento fue cuando pensó que se había salvado, que finalmente podría pisar tierra, comer y beber un poco de agua.

Ciclón Idai: miles de vidas a la deriva

Sin embargo, el pequeño bote se rompió, solo unos pocos metros más adelante, y Cecilia quedó atrapada una vez más. Esta vez en alta mar.

Tuvieron que lidiar con el oleaje del mar, las lluvias y el fuerte sol. Así durante dos días. La esperanza se desvanecía a cada momento.

Afortunadamente, pasadas 48 horas, la Armada de la India los rescató a todos y los llevó a tierra. Esta historia podría ser de una película… pero no lo es.

Es real y sucedió en Mozambique. Ahora Cecilia y muchos miles de mozambiqueños solo quieren que la normalidad vuelva a sus vidas. Y en Azada Verde, junto con ESMABAMA, también.

Trabajamos para que Cecilia y los habitantes de los distritos rurales de la provincia de Sofala afectados por el ciclón IDAI sobrevivan a las grandes amenazas que ahora, una vez pasado el desastre, les azotan.

Aquí os dejamos el último reporte desde terreno:

Hemos vuelto hoy de nuestro viaje a las misiones. Estos tres días fueron muy difíciles, tanto física como emocionalmente. En el primer día volamos sobre la misión de Barada con el helicóptero y encontramos una destrucción mayor aún de lo que esperábamos. Los niños y los adultos nos llamaban pero era tarde y el helicóptero tuvo que regresar al aeropuerto de beira para el combustible. Este reconocimiento sirvió para comunicar las necesidades de la misión a las naciones unidas y a la Protección Civil de Mozambique. Por desgracia, no tenían información sobre la misión y alrededor de 1.000 personas allí: estudiantes, profesores y enfermeras con sus familias y también las comunidades. Estaban completamente aislados y sin ningún alimento.

En la misión de Barada sólo quedan en pie el centro de salud y la escuela. 11 días después del ciclón los profesores y las enfermeras tratan de reparar los techos de sus hogares con hojas de metal y plásticos, después de haber pasado todo ese tiempo en un refugio sin electricidad y con poca comida: “mañana nos gustaría reabrir la escuela el lunes pero necesitamos suministros escolares y hojas de metal para los techos de las aulas”.

Luego fuimos a la misión de Estaquinha que sufrió menos daño. Los hogares, tanques de agua y parte de las escuelas de embarque todavía estaban muy afectadas. No pudimos llegar a nuestro proyecto agrícola (a unos 10 minutos de la misión) porque el camino era intransitable. Lo perdimos todo: casas, almacenes, 2 tractores, palas, 110 toneladas de maíz, la bomba eléctrica, el sitio de transformación de energía… una inversión de 200.000€.

Más tarde, aterrizamos en Mangunde. La misión tiene problemas en la panadería, en algunas casas de trabajadores y en algunas aulas. Todavía no tenemos cifras de la destrucción y el número de muertes.

Y por último en Machanga, que registró algunos daños en el almacén, en su punto de salud y en las casas.

Todos los empleados de ESMABAMA siguen con vida, sólo 8 resultaron heridos, pero todos perdieron sus hogares. 18 empleados que estaban en las misiones por trabajar siguen sin saber de sus familias y aún no han podido llegar a sus hogares.

Casos de diarrea acuosa ya han sido registrados en nuestros centros de salud, que en comparación con los números anteriores al ciclón Idai, observan un aumento del 41% . Los casos de malaria ya han alcanzado números alarmantes.

Estamos buscando maneras de mantener todo bajo control tanto como nos sea posible, y luchamos para ayudar a los que más han sufrido.

Puedes ayudarnos a ayudarles entrando en bit.ly/EmergenciaCiclonIdai

¡Nos vamos al terreno! Este domingo 31 de marzo, el fundador de Azada Verde, Hugo Coll, viaja a Mozambique para gestionar vuestra ayuda, que se entregará a unas comunidades que llevan dos semanas aisladas.

Os recordamos que hay abierta una campaña de emergencia para comprar medicamentos, agua potable, comida, ropa y materiales de construcción: bit.ly/EmergenciaCiclonIdai

En Azada Verde seguimos con nuestra campaña de emergencia para las zonas rurales alrededor de Beira, epicentro del ciclón Idai. Tras 15 días, distritos enteros de la provincia de Sofala, la más afectada, siguen aislados, sin electricidad, agua potable o comida.

La ayuda ha empezado a llegar a Beira pero no a los distritos de Buzi, Chibabava o Machanga (entre 5 y 7 horas en coche), donde tampoco han llegado los equipos de rescate. En algunos casos, como en Buzi, el ciclón Idai ha borrado del mapa algunos pueblos que ahora yacen bajo el agua.

En Azada Verde, en colaboración con la ONG mozambiqueña ESMABAMA (la más grande y con más experiencia en la provincia de Sofala), hemos abierto una campaña de emergencia para recaudar fondos y dar respuesta a las primeras necesidades: http://bit.ly/EmergenciaCiclonIdai

Ciclón Idai: trabajo en terreno

ESMABAMA lleva casi 30 años trabajando con las comunidades rurales de la zona y juntos contamos con varios proyectos de cooperación en marcha en los distritos devastados.

Hugo Coll, director y fundador de Azada Verde, viajará este domingo 31 de marzo a Mozambique para comprar artículos de primera necesidad en las ciudades próximas a la catástrofe y llevarlos por carretera directamente a los distritos rurales afectados.

Posteriormente, un segundo equipo de la ONG compuesto por otros 3 integrantes, viajará el 18 de abril para ayudar en una segunda fase de la emergencia.

Por primera vez, un helicóptero sobrevoló ayer los distritos de Buzi, Chibabava y Machanga, y pudo llevar los primeros medicamentos a unas zonas que llevan dos semanas sin electricidad ni agua potable.

“La situación es de completa desolación. Los cultivos han sido arrasados y por tanto ahora viene la hambruna. La gente está desesperada y hambrienta. Cuando vieron el helicóptero, gritaban y corrían con las pocas fuerzas que les quedan, esperando recibir comida o un rescate. Necesitan ayuda y esperanza y estamos trabajando para dársela”.


Fabrizio Caraglia, director ejecutivo de ESMABAMA

Los hospitales de la zona están llenos, las reservas de maíz (su comida básica para todo el año) se han mojado y por tanto perdido, y algunas personas siguen sin localizar a sus seres queridos.

Aún hay gente subida a tejados, árboles o refugiadas en cobertizos. En las zonas donde el agua ya ha retrocedido, la prioridad ahora es reconstruir las viviendas e infraestructuras.

Ciclón Idai: seguimos trabajando

Además, estaremos trabajando también en la continuación de los proyectos de cooperación que durante varios años ha llevado adelante con las comunidades rurales afectadas por el ciclón Idai.

El objetivo de éstos ha sido siempre mejorar su seguridad y soberanía alimentaria y por tanto, ahora, también ayudar a evitar la hambruna que se prevé tras una de las peores catástrofes meteorológicas del hemisferio sur, como así la ha calificado la ONU.

Junto a Yemen y Siria, la del sudeste africano tras el ciclón Idai es la mayor emergencia a la que nos enfrentamos a nivel (3) mundial con casi dos millones de afectados.

Comunicado de Fabrizio Graglia, director de ESMABAMA, la ONG con experiencia desde 1992 en la zona devastada por la catástrofe. 
Azada Verde y ESMABAMA lanzan una campaña de emergencia para las zonas rurales,  donde el impacto se estima aún mayor.

“Estoy consternado por este escenario dantesco y el pánico que veo en los rostros de aquellos que ahora temen por su vida y la de sus seres queridos. Por favor, necesitamos ayuda urgente”.

 

Es la carta que ha escrito el director de ESMABAMA, Fabrizio Caraglia, la ONG local con más experiencia en Beira y la provincia de Sofala.

ESMABAMA lleva 25 años trabajando para el desarrollo, sobretodo, de las zonas rurales. Tras una semana sin posibilidad de comunicarse vía telefónica o internet, es uno de los primeros testimonios que retratan el impacto del ciclón Idai en Beira, la cuarta ciudad más grande de Mozambique y alrededores. Se estima que ha quedado destruida en un 90%.

El último reporte de OCHA (ONU) indica que al menos 242 personas han muerto en Mozambique a causa del ciclón y 1.400 han resultado heridas. Pero se prevé que la cifra de víctimas sea aún mucho mayor.

Ahora lo más difícil está siendo sobrevivir en ciudades y pueblos arrasados: 17.000 casas y 2.800 aulas están destrozadas o afectadas y casi 400.000 hectáreas de cultivos dañadas.

Se calcula, según ACAPAS, que Idai podría haber afectado a 600.000 personas en las seis provincias afectadas, con vientos que han alcanzado los 270km/h. La Organización Meteorológica Mundial teme que estemos ante la peor catástrofe meteorológica en la historia del hemisferio sur.

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) de la ONU temen  que estemos ante el peor desastre meteorológico en el hemisferio sur del planeta

Desde aquel día estamos sin electricidad, comunicaciones, combustible, alimentos y agua potable, con las carreteras destruidas y sin poder sacar dinero de bancos o cajeros. No queda ningún poste de electricidad que se sostenga, árboles caídos, tiendas y supermercados cerrados. Los últimos 3 días solo hemos comido naranjas y aguacates, racionalizando todo lo posible el agua potable”.

Solo en el hospital de Beira murieron 165 personas, entre ellas 5 recién nacidos. No pueden atender a muchos de los heridos porque no hay electricidad y las familias no pueden enterrar a las víctimas del ciclón porque la tierra sigue bajo el agua.

Guardan los cadáveres en zonas secas. Sin embargo, se prevé que el nivel de las inundaciones siga subiendo en los próximos días a causa de las lluvias, que no cesan, y las presas que deben aliviar agua para evitar el colapso.

Azada Verde y Esmabama aún no han podido llegar a las misiones donde trabajan. Los distritos rurales de Chibabava, Marromeu y Buzi, según fuentes gubernamentales, están totalmente aislados 7 días después del devastador ciclón.

“El coche tuvo que dar media vuelta… las inundaciones se habían comido la carretera y en su lugar solo había un lago de cocodrilos y personas atrapadas en los árboles. Personas que caminaron más de dos días hasta llegar a Beira, nos decían que pueblos enteros, casas y personas habían desaparecido”.

Se cree que la situación en las zonas rurales es aún más crítica. Las primeras informaciones que llegan señalan que el ciclón ha arrancado los tejados de los internados donde duermen cientos de niños.

Duermen bajo los árboles a pesar de las incesantes lluvias. Las crías de ganado y todas las cosechas de maíz que garantizaban la alimentación de los próximos cuatro meses se han perdido.

Azada Verde y Esmabama han abierto una emergencia para atender la situación que atraviesan estas comunidades. Según José Zacarías, responsable de uno de los proyectos de Azada Verde en la zona afectada y director del hospital de Mangunde, calcula que unas 7.000 personas se han visto afectadas solo en la misión en la que él trabaja. Este es la última información que logró enviar:

“El miércoles se nos acabó el combustible, la situación es completamente abismal, no hay forma de trabajar. No hay dinero en los cajeros, la comunicación con la ciudad es muy difícil. Necesitamos combustible para los generadores. Es la única forma de tener electricidad en las máquinas de los hospitales, la conservación de vacunas, el transporte de heridos, víveres y las máquinas para moler el maíz que comemos. Necesitamos ayuda urgente”.

Nuestro equipo está recaudando fondos en http://bit.ly/EmergenciaCiclonIdai para responder a las necesidades más urgentes que nuestros técnicos en Mozambique han evaluado directamente en terreno: materiales para reconstruir las casas, víveres (500 mil kilos, 25 mil kg de arroz), medicinas (5.000 cajas de retrovirales, 76.000 cápsulas antibióticas), 2.000 litros de combustible y ropa.

El co-fundador y director ejecutivo de Azada Verde, Hugo Coll, viajará la próxima semana a Mozambique para dirigir directamente las acciones de ayuda a las zonas afectadas.

La principal preocupación es evitar que las enfermedades y la hambruna ahoguen aún más la situación de estas zonas rurales, una de las más pobres de Mozambique.

El porcentaje de VIH, niños huérfanos y personas mayores desatendidas son muy altos. Una rápida actuación puede evitar que el ciclón desemboque en desnutrición, brotes de cólera o propagación de otras enfermedades.

Beatrize, agricultora

Miembro y tesorera de nuestra Asociación Agrícola de Nhaumué, Beatrize lo tiene claro: “limpiábamos el terreno a mano hasta que este proyecto que apoya Azada Verde trajo una excavadora y luego un tractor para arar la tierra. La cooperativa nos está ayudando mucho”.

Es miembro e incluso tesorera de nuestra cooperativa agrícola de Nhaumué. Pero solo una más de muchas beneficiarias, porque ELLAS son mayoría.

Esta asociación se ha convertido en un referente para muchas mujeres en la localidad Toronga, porque de los24 miembros que la forman, 20 son mujeres.  

Beatrize y su hija Zaida tienen una huerta donde plantan sus propias hortalizas: cebollas, tomates, frijoles, berzas, lechugas

Lo que ahora es prácticamente su vida entera, antes solo era campo y matorrales. 4 meses de preparación, formación y limpieza del terreno marcaron la diferencia.

Bueno eso y las Asociaciones Agrícolas que apoya Azada Verde, quienes además de herramientas y semillas, les proveyeron de una excavadora para desbrozar su terreno de 2.500 metros cuadrados, un tractor para arar la tierra… UNA VIDA.


Beatrize, miembro y tesorera de nuestra Asociación Agrícola de Nhaumué, nos cuenta cómo el cooperativismo de Azada Verde ha mejorado su vida.

Este proyecto de Azada Verde nació para darle a los mozambiqueños, y en especial a las mujeres, medios y herramientas para que se empoderen, para que tengan un modo de vida y puedan generar unos recursos, para que tengan un trabajo, alimentación e ingresos.

Y es que las ventajas de nuestras Asociaciones Agrícolas son innumerables:

  • Alimentos durante todo el año
  • Mayor número de hectáreas cultivadas con acceso a agua
  • Mejor productividad de la tierra y el trabajo
  • Obtención de ingresos 
  • Acceso a formación
  • Diversificación y dietas más saludables

Pero Beatrize no es la única ni mucho menos. Son decenas y decenas de mujeres las que se benefician del cooperativismo y se han hecho fuertes gracias a su esfuerzo, tenacidad, inconformismo y valentía, en una sociedad que no les pone la alfombra roja precisamente

Mujeres empoderadas

Hace apenas una semana reivindicábamos su importancia y su lugar, en ese Día de la Mujer histórico.

En Azada Verde apostamos por su presente y futuro, dándoles más oportunidades y luchando por romper esa ‘brecha de sueños’ que les impide alcanzar su pleno potencial.

Soñamos con una sociedad igualitaria en la que todas las personas tengan los mismos derechos y oportunidades. Un mundo en el que las metas se consigan y los sueños se cumplan.

Si has leído hasta aquí tenemos muy buenas noticias: ERES CÓMPLICE de todo lo que hemos dicho anteriormente. ¡ENHORABUENA Y GRACIAS!

Dos beneficiarias del proyecto de Asociaciones Agrícolas

Angelina y Augusta forman parte de nuestra cooperativa de Massane. Ellas, como la práctica totalidad de la población rural, dependen por completo de la agricultura y es por esto que nuestro proyecto de Asociaciones Agrícolas les ha dado la vida: alimentación, una dieta variada e incluso ayuda económica gracias a la venta del excedente en mercados locales.

Cuando conocimos a Angelina y Augusta en noviembre de 2013 y les contamos nuestra intención de constituir una cooperativa agrícola en Massane que las iba a ayudar a cultivar su propio alimento – hortalizas que variarían su dieta y les proporcionaran unos ingresos – nos miraban desconcertadas pero con un atisbo de ilusión en su mirada.

El proyecto se llamaría Asociaciones Agrícolas y el objetivo era directo y conciso: empezar a cultivar en abril para obtener la primera cosecha ese mismo 2014 posterior. Lo mismo se hizo en Nhaumue, Daca y Mangunde, 4 cooperativas en total.

Tras varios años de proyecto, ambas consideran el beneficio reportado como “muy positivo“. Lideran y sacan adelante familias de 6 y 7 miembros respectivamente; han cultivado tomates, repollos, cebollas, alubias, patatas y acelgas entre otras; y han obtenido beneficios de hasta 8.000 y 9.000 meticales por año.

En definitiva, nuestras Asociaciones les estaban dando a sus familias UNA VIDA.


Nuestras Asociaciones Agrícolas, providenciales para las familias y el medio rural de Toronga y alrededores.

Este proyecto de Azada Verde nació sobre todo para dar soluciones desde tres vertientes distintas: el asociacionismo, la formación agrícola y la dotación de recursos.

En la localidad de Toronga, más conocida como zona de Mangunde, casi no existe elasociacionismo, algo que permitiría a las pequeñas familias de agricultores: reducir los costes conjuntos, mejorar las ventas, aumentar la productividad, acceder a créditos, mejorar su formación o disponer de servicios. Todas ellas medidas que mejorarían mucho sus vidas.

Asociaciones Agrícolas: un salto de calidad

Hablamos de un cambio a diferentes niveles (productivo, comercial y social). Y…¿Cómo lo hacemos?

  • Reduciendo la inestabilidad de la producción (Apoyándoles a cultivar casi todo el año gracias a las motobombas y no solo cuando llueve)
  • Incrementando el número de hectáreas de riego cultivadas (Para aumentar la producción)
  • Mejorando la productividad de la tierra y el trabajo (Diversificando y rotando cultivos) 
  • Aumentando la rentabilidad de la producción vendida (Introduciendo variedades como las hortalizas)
  • Garantizando el acceso a la formación (Y así aprender nuevas técnicas agrícolas)
  • O diversificar las dietas alimenticias de la población…(No comer siempre lo mismo, maíz. Y contar con más de una comida al día)
Las 4 Asociaciones Agrícolas de Azada Verde.

Asociaciones Agrícolas es además nuestro proyecto más feminista, ya que beneficia a una clara mayoría de mujeres que normalmente están a cargo de las familias. El hombre generalmente trabaja fuera de casa, teniendo que emigrar a Maputo o Sudáfrica por las escasas posibilidades de empleo en la zona…Así que ellas se encargan de trabajar la  huerta y la machamba (parcela) familiar.

La falta de agua debido a la escasa lluvia, un alto déficit formativo y tasas de analfabetismo de hasta el 60%, hacen de esta iniciativa un proyecto vital para las familias rurales de Mangunde.

El pasado 24 de enero tuvimos la oportunidad de participar en el concurso que realiza el “Col·legi Badalonès”, todos los años, para apoyar a diferentes ONGs que llevan a cabo acciones, a nivel nacional o internacional, en el campo de la Cooperación al Desarrollo o la Ayuda Humanitaria. Cada año se presentan tres organizaciones distintas y este año tuvimos la fortuna de ser una de ellas.

La acogida fue total, realizamos la presentación en el gimnasio de la escuela y asistieron los cursos de 3º y 4º de ESO y Sexto de E.P, un total de unos 140 alumnos y alumnas aproximadamente. Durante la presentación les hablamos sobre Azada Verde, en concreto de los tres proyectos que apoyamos, además pudimos profundizar un poco, sobre el concepto de Soberanía Alimentaria a través: de una dinámica grupal y un vídeo educativo sobre la história de dos tomates. La verdad que este tipo de espacios, son un lugar fantástico para tocar temáticas o materias, que muchas veces el día a día del programa escolar, no lo permite. Pero ejercicio no termina aquí, porque una vez realizadas las presentaciones, el alumnado, debe estudiar y conocer a fondo las organizaciones que han pasado por el “Col·legi Badalonès”, para después, ser ellos, los que repitan las presentaciones al resto de los alumnos de la escuela. Finalmente, todos los estudiantes elegirán a su candidato favorito, así que vamos a cruzar los dedos;)

Desde el mes de octubre hasta abril, los alumnos elaborarán, en las horas de recreo y de forma voluntaria, unas rositas (hechas con un alfiler y plastilina) que venderán después durante el día de Sant Jordi ( 23 de abril) en Cataluña, festividad tradicionalmente conocida por el día del libro y la rosa. Toda la recaudación conseguida se entregará al proyecto más votado.

Zadoke y Rubén, Rubén y Zadoke. Dos de los técnicos de mantenimiento de nuestras Bici-Bombas para el Desarrollo. Uno de Chimoio, Mozambique; el otro voluntario desde Barcelona. Pero los dos pieza clave en el funcionamiento de unas soluciones ecológicas que proveerán a las familias de Mangunde de alimentación, salud ¡e incluso ingresos!

Zadoke tiene 31 años y, junto con Sete, es vuestro técnico local en la zona encargado de instalar y mantener las Bici-Bombas. Empezó en Beira como ayudante de mecánico de vehículos para la Asociación ESMABAMA, nuestro socio local en Mozambique, y por las tardes también se encarga de transportar a personas enfermas de las localidades cercanas desde ‘o Cruzamento’ hasta la Misión de Mangunde (unos 25 kms), ya que no existe transporte público para hacer ese trayecto y ese es el único hospital cercano.

Rubén por su parte, estudiante de mecánica de 39 años, quedó fascinado cuando oyó hablar por primera vez de Azada Verde, y más en especial de nuestro proyecto de ‘Bici-Bombas para el Desarrollo’.

Su impulso primero fue claro. Contactó con nosotros y nos dijo literalmente y de forma desinteresada: “¡quiero ir a Mozambique a ayudaros con vuestras Bici-Bombas!“.

Bici-Bombas: qué son

Pero vamos a centrarnos: ¿Qué es exactamente una Bici-Bomba? Os preguntaréis muchos. Es una ‘eco-técnica’ que permite bombear agua, desde un río por ejemplo, hasta unos 25 metros de distancia.

Esto permite un acceso constante al agua mediante el pedaleo y la fuerza de las propias piernas de una persona para poder regar los cultivos todo el año y así facilitar la cosecha y obtención de mucho más alimento.

Así funcionan las Bici-Bombas de Azada Verde.

Nuestro objetivo: instalar una Bici-Bomba de agua a cada una de las familias, así, además de asegurarse la campaña de maíz, podrán producir otro tipo de cultivos (hortalizas) garantizándose una dieta variada, salud e inclusoingresos.

Bici-Bombas: 100% sostenibles

¿Pero qué es lo mejor de todo? Lo mejor de todo es que estas bicis tienen un coste bajo, se hacen a partir de materiales reciclados, no daña al medio ambiente ya que el uso de combustible es 0, y su impacto en el bienestar de las familias es altísimo.

Las Bici-Bombas de Azada Verde.
Una de las Bici-Bombas de Azada Verde.

La población de las zonas donde trabajamos necesita disponer de alimentos de una forma sostenida en el tiempo, dignamente, sin tener que recurrir permanentemente a ayuda externa.

La dependencia de la lluvia y la escasez de medios provoca año tras año en Mangunde y alrededores hambrunas, desnutrición, dietas poco variadas, problemas de salud y un estado de crónica pobreza.

Las familias que tienen parcelas cercanas al río tratan de plantar hortalizas durante la segunda mitad del año, pero sin mucho éxito, porque regarlas cubo a cubo es insostenible. Además, las muertes por ataques de cocodrilo en la ribera son frecuentes.

el X almoço de Natal
José Zacarias, responsable del proyecto Escolas de Paz, nos cuenta cómo fue ‘el mejor momento del año’

El pasado 25 de diciembre se celebró en la Misión de Mangunde el décimo “almoço do Natal” que benefició a 218 niñ@s huerfan@s y a un total de 287 personas. La celebración de este especial almuerzo de Navidad fue posible gracias al equipo de voluntarios de Escolas de Paz, al personal de ESMABAMA y a todas las personas que nos apoyan a través de Azada Verde.

Esta comida solidaria es una iniciativa que tradicionalmente organizamos desde Azada Verde todos los años durante el día de Navidad para miembros y amigos de Escolas da Paz.

El primero que se realizó fue en el año 2009, en el que participaron personas desfavorecidas, en su mayoría niños y niñas huérfanas pero también se sumaron ancianos, reclusos y personas en situación de precariedad de la zona que no tenían la posibilidad durante ese día de celebrar el día de Navidad.

Almoço de Natal, fiesta solidaria en Mangunde

Aunque parezca una cosa sencilla, el ‘almoço de Natal’ es un evento que requiere de varias semanas de preparativos: materiales necesarios, alimentos, regalos a repartir, preparar el presupuesto, buscar los apoyos necesarios, diseñar las invitaciones… ¡y preparar el gran concurso de baile! Con sus correspondientes ensayos con los niñ@s de Escola de Paz.

Participantes

Categoría Masculina Femenina Total
1 Niñ@s 106 112 218
2 Personas Enfermas 5 18 23
3 Ancianos 1 4 5
4 Invitados 6 8 14
5 Colaboradores 12 15 27
Total 130 157 287

Otra persona digna de destacar fue Ruben, voluntario que ha estado los últimos dos meses apoyando al proyecto de las Bici-Bombas, que ayudó a l@s cociner@s a preparar la comida y deleitar a los asistentes con una especialidad suya que apesar de las difíciles condiciones de la cocina, lo preparó a fuego de leña con un resultado maravilloso.

El evento, donde también estuvo el voluntario de nuestro proyecto ‘Bici-Bombas para el Desarrollo’, Rubén, tuvo lugar en uno de los comedores de la Misión de Mangunde, el cual se preparó y decoró para que el día 25 no faltara nada.

Un jurado era el encargado de premiar los bailes dentro de cada uno de los grupos, marcando de este modo el arranque del concurso de baile llamado “BHUKUTA” que en lengua local Ndau significa ‘polvo‘, disputado entre 6 conjuntos de las diferentes poblaciones.

Concursantes y resultados


POSICIÓN
NOMBRE DEL
GRUPO
REGALOS ENTREGADOS POR…
1er lugar Crianças da Missão de Mangunde Sr Pároco + Sr Calisto (líder comunitário de Jambe)
2º lugar Escola de Paz de Toronga Sr Régulo Mangunde + estagiária Ngriche
3er lugar Escola da Paz de Maguenhe Prof Noé + Sr Robísson (líder comunitário de Dendejane)
4º lugar Crianças de Dongonda Professor Naene (Presidente do Júri)
5º lugar Escola de Paz de Mangunde Sede Prof Euzebio e Ruben (visitante Espanhol)
6º lugar Escola de Paz de Daca Enfermeira Ana + Sr Francisco (Secretário do Bairro de Mangunde)

El profesor Francisco Naene que presidió el jurado del concurso de baile, formado también por los profesores Euzébio Zacarias e Noé Mapulango, quiso remarcar lo que es para los niñ@s este tipo de actividades.

A su finalización se entregó material escolar y mochilas para tod@s los niñ@s de cara al nuevo año lectivo que empieza ahora en febrero, así como balones para promover el deporte de manera saludable, amistosa y sin distinción de sexos.

Esta iniciativa social proporciona una oportunidad de evasión y disfrute en un día tan especial como el día de Navidad. Más de 200 niñ@s huérfanos que viven en situación de precariedad se juntan por única vez a lo largo del año. La alegría y el júbilo son impagables.

10 años de sonrisas. 10 años de reencuentros. De juntarte con tus amig@s a los que no ves hace un año. 10 años de de hacer un poquito mejor las vidas cientos de niñ@s.