Ciclón Eloise: Mozambique en la eterna reconstrucción

El Ciclón Eloise vuelve a posicionar a Mozambique a la cabeza del ranking de vulnerabilidad por el cambio climático.

Mozambique ha sufrido un nuevo revés hace unas semanas que lo coloca, nuevamente, en los primeros puestos del ranking de vulnerabilidad por el cambio climático. 

El Ciclón Eloise recorrió el país a finales de Enero, echando por tierra la laboriosa tarea de eterna reconstrucción que padece, ya que la enumeración de catástrofes en los últimos años sigue alargándose: 

  • Ciclón Idai en 2019 (que supuso una devastación desoladora) y Kenneth.
  • Ataques armados en el norte del país por parte de un grupo vinculado al Estado Islámico que han ido en aumento, siendo también víctimas la población civil. 
  • La pandemia del coronavirus. Actualmente, la tasa de pacientes confirmados de coronavirus es de 150,78 por cada cien mil habitantes.
  • Los problemas de alimentación y  otras enfermedades.
  • Las consecuencias de la tormenta tropical Chalane, a finales de 2020.
Ciclón Eloise

El índice de riesgo climático mide los países y las regiones afectadas por pérdidas relacionadas con el clima (tormentas, inundaciones, olas de calor, etc.) Ya en 2019, Mozambique y otros países del sudeste africano como Zimbabwe y Malawi, sufrieron los devastadores efectos del ciclón Idai, que, en palabras del secretario general de la ONU, Antonio Guterres, provocó daños catastróficos y una crisis humanitaria que convirtieron a estos países en los más afectados por estos fenómenos. Afectó a unos 3 millones de personas y dejó más de 1.000 víctimas mortales.

Ciclón Eloise

Con vientos que alcanzaron los 160 Km/hora, el Cliclón Eloise ha anegado miles de hectáreas de tierra y ha destrozado árboles, líneas eléctricas y señales.

Además de las seis personas fallecidas y una decena de heridos, casi 200.000 se vieron obligados a desplazarse a causa de las inundaciones. Las zonas más afectadas, según Naciones Unidas, han sido Buzi, Dondo, Nhamatanda y Beira City:

  • Más de 20.012 personas han tenido que buscar refugio.
  • Casi 30.000 casas han sido destruidas, dañadas o inundadas, principalmente en la provincia de Sofala.
  • Al menos 86 centros de salud y 579 aulas necesitarán reparaciones, entre las que se encuentran nuestra Escola de Paz de Magunde

Todos estos datos suponen que los daños personales son incalculables, puesto que son muchas las familias que han visto desaparecer, no solo sus casas sino su medio de vida, principalmente aquellas más pobres cuyos sembrados, levantados con un gran esfuerzo y pocos medios, han sido arrasados.

Ciclón Eloise

La provincia de Sofala en la que ayudamos desde Azada Verde, ha sido de las más afectadas. Las familias que se han visto beneficiadas por nuestras bici-bombas y nuestros sistemas de riego solar se encuentran en los distritos de Chibabava y Buzi, cuyo río se ha desbordado inundando las cosechas previstas para abril.

La huida ante las inundaciones resulta tan terrorífica que hay ocasiones en que aquellos miembros de la familia que están impedidos o tienen poca movilidad no pueden hacer sino quedarse en casa, esperando lo peor. Eso implica que, una vez inundado el territorio, son personas incomunicadas y sin recursos de ningún tipo para subsistir, sin poder desplazarse a las zonas de reconstrucción.

Ciclón Eloise

Ya hemos hablado en este blog de la resiliencia como característica, diríase “impuesta” por la fortuna en este país. Sin embargo, Mozambique se encuentra al límite de sus fuerzas, y, aunque su fortaleza será siempre loada, resulta indescriptible el terror que se apodera de sus gentes en cuanto se aproxima la época de ciclones que, este año, se ha adelantado. Según parece, una depresión tropical se está aproximando, la situación no puede ser más desoladora y el estrés emocional insostenible.

La ONU junto a las ONG siguen evaluando y se están organizando para proveer de alimentos, medicinas, herramientas y la construcción de más refugios. Sin embargo, la importación de materiales a nivel internacional está siendo complicada porque el proceso es lento, las tasas son un obstáculo, el mercado local está saturado y los precios son elevadísimos. 

Con todo este panorama, los robos y asaltos son más frecuentes, así que, lo poco que algunos conservan, les es arrebatado por la pillería.

Ciclón Eloise

En Azada Verde nos remangamos de nuevo para seguir afrontando este desafío junto a nuestras familias de Toronga y Estaquinha. El Ciclón Eloise ha dejado prácticamente todos los sembrados de maíz o frijoles se han malogrado.

En breve, el agua que ha arrasado será un bien escaso, pues a la época de ciclones sigue la época de sequía. Para combatirla, en Azada Verde estamos construyendo 25 bici-bombas, que ayudarán a 150 personas más e instalaremos un nuevo sistema de riego solar que beneficiará a otras 240 personas.

Mientras tanto, nos estamos organizando para entregar alimentos a la población y paliar las hambrunas hasta la siguiente campaña de maíz.

También entregaremos semillas y abono orgánico para las tierras además de impartir formación agrícola en algunas técnicas de agricultura regenerativa, para seguir contribuyendo con el empoderamiento de los pequeños agricultores y agricultoras, y con la lucha contra el cambio climático, ya que esta técnica reduce considerablemente las emisiones de CO2.