¿Cómo afecta la contaminación del agua a las personas y al medio ambiente?
La contaminación del agua ocurre cuando sustancias, microorganismos o residuos alteran su calidad hasta hacerla perjudicial para las personas, los animales, las plantas o los ecosistemas.
Sus consecuencias pueden ser inmediatas, como una intoxicación o una enfermedad infecciosa, pero también aparecer lentamente a través de la degradación de ríos, lagos, acuíferos y suelos.
Por eso, cuando hablamos de agua contaminada, no hablamos únicamente de un problema ambiental. Hablamos también de salud pública, alimentación, biodiversidad y desarrollo económico.
La Organización Mundial de la Salud advierte de que el agua contaminada con microorganismos puede transmitir enfermedades como diarrea, cólera, disentería, fiebre tifoidea y poliomielitis. Además, cientos de millones de personas están expuestas a contaminación química o biológica a través del agua que utilizan.
¿Qué es la contaminación del agua?
El agua se considera contaminada cuando contiene agentes que modifican sus características naturales hasta el punto de reducir su calidad o hacerla insegura para determinados usos.
Esos contaminantes pueden llegar a ríos, lagos, acuíferos o mares de muchas maneras.
Una tubería que descarga aguas residuales sin tratar es una fuente evidente. Pero también existe contaminación más difícil de identificar, como los fertilizantes que son arrastrados por la lluvia desde campos agrícolas o sustancias químicas que se filtran lentamente hacia las aguas subterráneas.
En otros casos, la contaminación puede producirse incluso después de que el agua haya sido captada, por ejemplo durante su almacenamiento o distribución.
¿Cómo se contamina el agua?
Las fuentes son numerosas y dependen mucho del territorio.
Las aguas residuales urbanas pueden introducir microorganismos, materia orgánica, nutrientes y productos químicos en los cursos de agua cuando no reciben un tratamiento adecuado.
La actividad industrial puede liberar metales, productos químicos y otras sustancias contaminantes.
En agricultura, fertilizantes y productos fitosanitarios pueden llegar a ríos, lagos o acuíferos mediante escorrentía e infiltración.
También contribuyen la minería, los residuos sólidos, los vertidos de hidrocarburos y el abandono de plásticos.
Por eso, muchas veces no existe una única causa de contaminación en un río. Diferentes fuentes pueden acumularse a lo largo de toda una cuenca.
Contaminación biológica, química y física
No toda el agua contaminada presenta el mismo riesgo.
Contaminación biológica
Está causada por organismos o microorganismos como bacterias, virus, protozoos y determinados parásitos.
Suele estar relacionada con contaminación fecal, aguas residuales o saneamiento deficiente.
Es especialmente importante porque puede transmitir enfermedades infecciosas rápidamente.
Contaminación química
Puede incluir metales como plomo o arsénico, pesticidas, hidrocarburos, nitratos y numerosas sustancias industriales.
Algunos contaminantes provocan efectos después de exposiciones relativamente cortas, mientras que otros pueden acumularse o generar riesgos tras periodos prolongados.
Contaminación física
Residuos sólidos, sedimentos, plásticos o cambios de temperatura también pueden alterar los sistemas acuáticos.
Aunque algunos materiales no sean inmediatamente tóxicos, pueden modificar hábitats, reducir la entrada de luz o afectar al funcionamiento de los ecosistemas.
¿Cómo afecta la contaminación del agua a nuestra salud?
El impacto depende del contaminante, la cantidad, la duración de la exposición y la forma en la que entramos en contacto con él.
Una de las vías más directas es beber agua contaminada.
Pero también podemos exponernos al preparar alimentos, bañarnos o utilizar agua insegura para determinadas actividades domésticas.
La OMS señala que el agua contaminada y un saneamiento deficiente contribuyen a la transmisión de cólera, enfermedades diarreicas, disentería, hepatitis A, fiebre tifoidea y poliomielitis.
En el caso de determinados contaminantes químicos, los efectos pueden ser diferentes y aparecer tras una exposición prolongada.
Por ejemplo, la OMS destaca riesgos relacionados con sustancias como arsénico, fluoruros o plomo cuando alcanzan concentraciones elevadas.
Enfermedades relacionadas con el agua contaminada
Las enfermedades transmitidas por agua contaminada no tienen todas el mismo origen.
Algunas de las principales son:
Enfermedades diarreicas. Pueden ser causadas por diferentes bacterias, virus y parásitos.
Cólera. Es una infección intestinal causada por la bacteria Vibrio cholerae y está estrechamente relacionada con agua y alimentos contaminados.
Disentería. Puede tener origen bacteriano o parasitario y provocar diarrea intensa.
Fiebre tifoidea. Se transmite principalmente a través de agua o alimentos contaminados con determinadas bacterias del género Salmonella.
Hepatitis A. Puede propagarse mediante agua o alimentos contaminados y afectar al hígado.
Poliomielitis. El virus puede transmitirse por vía fecal-oral, especialmente en lugares con saneamiento insuficiente.
Esto no significa que cualquier contacto con agua contaminada vaya a causar automáticamente una enfermedad. El riesgo depende del tipo de contaminación y del nivel de exposición.
Los niños son especialmente vulnerables
La contaminación del agua afecta a toda la población, pero sus consecuencias pueden ser especialmente graves para los niños.
UNICEF señala que cientos de niños menores de cinco años mueren cada día por enfermedades diarreicas que podrían prevenirse mediante servicios adecuados de agua, saneamiento e higiene.
Las infecciones repetidas también pueden afectar al estado nutricional y provocar absentismo escolar.
Además, cuando las familias deben desplazarse grandes distancias para conseguir agua segura, niños y especialmente niñas pueden dedicar tiempo a esta tarea que de otra forma podría destinarse a estudiar o realizar otras actividades.
¿Cómo afecta la contaminación del agua al medio ambiente?
Los ecosistemas acuáticos dependen de determinadas condiciones de calidad del agua. Cuando llegan grandes cantidades de nutrientes, sustancias químicas o residuos, esas condiciones pueden cambiar.
Una contaminación intensa puede reducir el oxígeno disponible, favorecer proliferaciones de algas, alterar las cadenas alimentarias y provocar mortalidad de organismos. Los efectos no siempre se limitan al lugar donde se produce el vertido.
Los contaminantes pueden desplazarse aguas abajo, alcanzar humedales o zonas costeras e incluso acumularse en determinados organismos. Por eso, contaminar un río puede terminar afectando a ecosistemas situados a muchos kilómetros de la fuente original.
El problema del exceso de nutrientes
El nitrógeno y el fósforo son nutrientes fundamentales para el crecimiento de las plantas.
Sin embargo, cuando llegan cantidades excesivas a lagos o ríos pueden provocar un fenómeno conocido como eutrofización. El exceso de nutrientes favorece el crecimiento acelerado de algas y otras plantas acuáticas.
Cuando esa materia orgánica muere y se descompone, puede consumirse una gran cantidad de oxígeno. El resultado pueden ser zonas con muy poco oxígeno, mortandad de peces y pérdida de biodiversidad.
UNEP identifica precisamente la contaminación por nutrientes como uno de los grandes problemas de calidad del agua en los ecosistemas.
¿Cómo afecta a peces, animales y plantas?
Los organismos acuáticos están expuestos directamente a los contaminantes presentes en el agua.
Los efectos pueden incluir mortalidad, problemas reproductivos, alteraciones de comportamiento o pérdida de hábitat.
Algunas sustancias pueden acumularse en los organismos y desplazarse a través de la cadena alimentaria.
Las plantas acuáticas también pueden verse afectadas por cambios de luz, oxígeno, nutrientes o toxicidad.
Y cuando desaparecen especies sensibles, todo el equilibrio ecológico puede cambiar
¿Cómo afecta la contaminación del agua a la agricultura?
Agricultura y calidad del agua tienen una relación en ambas direcciones. La actividad agrícola puede contribuir a la contaminación cuando fertilizantes, pesticidas, estiércoles o sedimentos llegan a los cursos de agua.
Pero los agricultores también pueden sufrir sus consecuencias. El agua contaminada puede no ser adecuada para determinados cultivos, animales o sistemas de riego.
Además, la degradación de acuíferos y ríos limita las fuentes disponibles para producir alimentos. Proteger la calidad del agua es, por tanto, también una cuestión de seguridad alimentaria y sostenibilidad agrícola.
La contaminación del agua potable
Una fuente aparentemente limpia no siempre contiene agua segura. Algunos contaminantes microbiológicos o químicos no alteran claramente el olor, el color o el sabor. Por ello, determinar si un agua es apta para consumo requiere controles adecuados.
También hay que proteger toda la cadena de abastecimiento: fuente, captación, tratamiento, almacenamiento y distribución. La contaminación puede producirse en cualquiera de esas fases.
¿Qué ocurre con las aguas subterráneas?
La contaminación de los acuíferos puede ser especialmente problemática porque es difícil de detectar y de revertir.
Sustancias presentes en la superficie pueden infiltrarse lentamente a través del suelo y alcanzar las aguas subterráneas.
Esto puede suceder con nitratos, determinados pesticidas, productos químicos industriales o contaminantes procedentes de sistemas de saneamiento deficientes.
Además, como el agua subterránea puede permanecer largos periodos bajo tierra, algunos problemas de contaminación tardan mucho tiempo en desaparecer incluso después de eliminar la fuente.
¿Qué pasa si una comunidad depende de agua contaminada?
Para muchas comunidades rurales, disponer de una fuente cercana no significa necesariamente disponer de agua segura.
Un río, pozo o lago puede cubrir una necesidad inmediata, pero si existe contaminación microbiológica o química el riesgo para la salud continúa.
Cuando no existen alternativas, las familias pueden verse obligadas a escoger entre utilizar una fuente potencialmente insegura o recorrer grandes distancias para conseguir otra.
El problema se agrava cuando tampoco existen sistemas adecuados de saneamiento o tratamiento.
Por eso, garantizar el derecho al agua implica trabajar simultáneamente sobre acceso, cantidad, calidad y saneamiento.
Consecuencias económicas y sociales
La contaminación del agua también genera costes.
Las enfermedades pueden impedir que las personas trabajen o estudien.
Las ciudades necesitan invertir más recursos en tratamiento.
Los agricultores pueden perder fuentes de riego.
La pesca puede verse afectada por degradación de ríos y lagos.
Y los lugares que dependen del turismo pueden sufrir cuando playas, ríos o embalses presentan una mala calidad del agua.
Prevenir la contaminación suele ser mucho más eficiente que intentar recuperar posteriormente un ecosistema gravemente degradado.
¿Cómo podemos prevenir la contaminación del agua?
Las soluciones tienen que actuar sobre las fuentes.
Una de las medidas fundamentales es ampliar y mejorar el tratamiento de las aguas residuales.
En agricultura es necesario utilizar fertilizantes y productos fitosanitarios de forma responsable, reducir la erosión y evitar que nutrientes y sedimentos lleguen a los cursos de agua.
Las industrias deben controlar adecuadamente sus vertidos y residuos.
También resulta fundamental reducir los plásticos y mejorar la gestión de residuos sólidos.
Pero además de controlar la contaminación, es necesario proteger los ecosistemas que ayudan a mantener la calidad del agua.
Humedales, bosques de ribera y suelos saludables pueden funcionar como sistemas naturales de filtración y regulación.
Qué podemos hacer a nivel individual
Las acciones domésticas no resuelven por sí solas un problema tan amplio, pero también cuentan.
No tirar medicamentos, pinturas, aceites o productos químicos al desagüe reduce su entrada en los sistemas de aguas residuales.
Gestionar correctamente los residuos evita que terminen en ríos o mares.
Reducir plásticos de un solo uso también disminuye una importante fuente de contaminación ambiental.
Y conocer de dónde procede nuestra agua puede ayudarnos a valorar mejor la importancia de proteger las cuencas que la abastecen.
Agua limpia y desarrollo sostenible
El agua conecta muchas dimensiones del desarrollo. Una población saludable necesita agua segura. La agricultura necesita agua suficiente y de calidad. Los ecosistemas necesitan ríos, lagos y acuíferos que mantengan sus funciones. Y las economías necesitan recursos hídricos fiables.
Por eso, proteger el agua no puede reducirse a limpiar un río después de que haya sido contaminado.
Es necesario actuar desde el origen y gestionar conjuntamente las actividades que tienen lugar en toda la cuenca.
Cómo trabajamos el acceso al agua en Mozambique
En Azada Verde trabajamos principalmente con comunidades rurales donde el acceso al agua está estrechamente relacionado con la agricultura, la alimentación y las condiciones de vida.
Nuestros proyectos incluyen sistemas de riego solar, Bici-Bombas y otras soluciones que permiten mejorar el acceso al agua para la producción agrícola.
Pero disponer de infraestructura es solo una parte del trabajo.
También promovemos una gestión responsable del agua y prácticas agrícolas que ayuden a conservar suelo y recursos hídricos.
El objetivo es que las comunidades puedan utilizar el agua disponible de manera más segura y eficiente y reducir su vulnerabilidad frente a periodos de sequía y lluvias irregulares.
Preguntas frecuentes
¿Cómo afecta la contaminación del agua a las personas?
Puede provocar exposición a microorganismos o sustancias químicas perjudiciales, aumentar el riesgo de determinadas enfermedades y limitar el acceso a agua segura para beber, cocinar e higiene.
¿Qué enfermedades puede causar el agua contaminada?
El agua contaminada con microorganismos puede transmitir enfermedades como cólera, diarreas, disentería, hepatitis A, fiebre tifoidea y poliomielitis.
¿Cómo afecta la contaminación del agua al medio ambiente?
Puede alterar los ecosistemas acuáticos, reducir el oxígeno disponible, provocar proliferaciones de algas, afectar a peces y otras especies y degradar hábitats.
¿Cuáles son las principales causas de contaminación del agua?
Entre ellas se encuentran aguas residuales sin tratar, residuos industriales, fertilizantes y pesticidas agrícolas, minería, residuos sólidos, plásticos e hidrocarburos.
¿Cómo sabemos si un agua está contaminada?
No siempre es posible saberlo por su aspecto. Muchos microorganismos y contaminantes químicos son invisibles, por lo que la seguridad del agua debe evaluarse mediante controles adecuados.
¿Qué ocurre si bebemos agua contaminada?
Depende del tipo y cantidad de contaminante. Puede provocar desde enfermedades infecciosas agudas hasta efectos relacionados con exposiciones prolongadas a determinadas sustancias químicas.
¿La contaminación del agua afecta a la agricultura?
Sí. Puede deteriorar fuentes de riego, afectar a cultivos y animales y reducir la disponibilidad de agua adecuada para producir alimentos.
¿Cómo podemos evitar la contaminación del agua?
Mediante tratamiento adecuado de aguas residuales, control de vertidos, agricultura responsable, gestión correcta de residuos y protección de ríos, acuíferos y ecosistemas.
La contaminación del agua tiene consecuencias que van mucho más allá de un río sucio.
Puede afectar directamente a nuestra salud, dificultar el acceso a agua potable, transmitir enfermedades, reducir la calidad de los alimentos y degradar algunos de los ecosistemas más importantes del planeta.
Las mismas fuentes de agua que utilizamos para beber, producir alimentos o desarrollar actividades económicas sostienen también una enorme diversidad de vida.
Protegerlas exige prevenir la contaminación antes de que ocurra, tratar adecuadamente las aguas residuales y gestionar de forma responsable las actividades agrícolas, industriales y urbanas.
Porque proteger la calidad del agua significa, en última instancia, proteger nuestra salud y los ecosistemas de los que dependemos.
En Azada Verde luchamos contra la contaminación del agua a través de la agricultura sostenible que no emplea químicos en la producción de frutas y verduras y con la que ayudamos a numerosas familias agricultoras a salir del pozo del hambre y la pobreza. Puedes ayudarnos pulsando en el siguiente link.
Fuentes
OMS – Agua para consumo humano
https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/drinking-water
OMS – Enfermedades relacionadas con el agua
https://www.who.int/health-topics/water-sanitation-and-hygiene-wash
UNICEF – Agua, saneamiento e higiene
https://www.unicef.org/wash
UNEP – Freshwater Ecosystem Health
https://www.unep.org/topics/fresh-water/ecosystem-health
UNEP – Freshwater Pollution
https://www.unep.org/topics/fresh-water/water-quality
EPA – Nutrient Pollution
https://www.epa.gov/nutrientpollution
European Environment Agency – Water pollution
https://www.eea.europa.eu/en/topics/in-depth/water
FAO – Water quality and agriculture
https://www.fao.org/land-water/water/water-quality/en/

