Nuestro impacto trasforma vidas y territorios
Trabajamos por un mundo más justo y sostenible, acompañando a comunidades rurales en Mozambique a través de la agricultura, la educación y la reforestación.
Trabajamos por un mundo más justo y sostenible, acompañando a comunidades rurales en Mozambique a través de la agricultura, la educación y la reforestación.
Hectáreas reforestadas
Familias Acompañadas
Mujeres participantes
Niños y niñas en nuestros programas
Kg producidos en 2024
Conectamos cuatro ejes fundamentales que se refuerzan entre sí para generar cambios reales y duraderos




Impulsamos sistemas agrícolas resilientes que mejoran la seguridad alimentaria y generan ingresos dignos. Algunos datos de 2024
Protegemos y restauramos los bosques locales con la participación activa de las comunidades. Algunos datos de 2024:
Acompañamos a niños huérfanos de bajos recursos para que no abandonen los estudios y puedan tener un futuro digno.
🟢 Mozambique
Provincias de Ihambane y Sofala
🟠 España
Algunas ciudades y pueblos de España como Barcelona, Madrid, Granada, Baleares o Galicia.
Creemos en la transparencia como base de la confianza. Evaluamos nuestro impacto y compartimos nuestros resultados a través de memorias y auditorías.
«Un día estuve a punto de morir por el ataque de un cocodrilo al ir a coger agua del río para regar mis terrenos. Hoy gracias a una bici-bomba puedo hacerlo de forma segura»
«Gracias a Azada Verde y a su programa «Escolas de Paz» he podido estudiar y alcanzar mi sueño de ser enfermera, lo que me permitirá tener una vida digna»
«Antes tenía que regar mi huerto con una regadera. Hoy gracias a una bici-bomba puedo bombear hasta 10 litros de agua por minuto y de forma segura»
«Durante 6 años solo pude cultivar maíz, lo que no me daba para comer todo el año. Gracias a Azada Verde he podido ampliar mis cultivos, tener más variedad y vender en los mercados»
«Reconozco que había perdido la esperanza. Por suerte para mí, Azada Verde apareció en mi vida y me devolvió la sonrisa. Aquí las mujeres sin estudios no reciben apenas oportunidades »
