Mozambique: el 65% de la población vive por debajo del umbral de pobreza
El número de personas que viven por debajo del umbral de pobreza ha aumentado significativamente en los últimos 10 años, alcanzando más de la mitad de la población. Del 46,1 % en 2015, más del 65 % de la población del país no puede comprar alimentos ni artículos no alimentarios que cubran las necesidades básicas individuales o familiares.
Los datos los proporciona la Estrategia Nacional de Desarrollo (ENDE) 2025-44, aprobada hace unos días por el Consejo de Ministros, que resume los principales lineamientos para el desarrollo del país durante los próximos 20 años.
El documento, cuya visión es transformar Mozambique en un país próspero de ingresos medios, donde la seguridad, la equidad y el bienestar estén garantizados, reconoce que, a pesar de varios esfuerzos, Mozambique sigue siendo uno de los países más pobres del mundo.
En cuanto a los niveles de pobreza, la tendencia en los últimos años ha sido ascendente y la culpa la comparten los shocks económicos y climáticos.
“La pobreza ha afectado a una porción significativa de la población, con diferentes características demográficas y socioeconómicas, debido a varios eventos adversos que han influido negativamente en el país, con énfasis en eventos climáticos como los ciclones Kenneth e Idai, que afectaron significativamente la vida de la población, causando daños económicos y sociales considerables, aunado al aumento de los precios de los alimentos, los choques climáticos que afectan la producción agrícola familiar y el sector transporte, y la situación de terrorismo en el norte del país”, se lee en el documento.
La pobreza de consumo aumentó del 46,1% en 2014/15 al 68,2% en 2019/20 y experimentó una ligera reducción al 65,0% entre 2019/20 y 2022. El gobierno quiere reducir la proporción de la población que vive por debajo del umbral nacional de pobreza del 68,2% al 27,7% en 20 años.
La pobreza multidimensional, que además del consumo incluye el acceso a la educación, la salud, la posesión de bienes, la vivienda y el saneamiento, entre otros factores, registró una variación más estable en su tasa, pasando del 55 % en 2014/15 al 53,1 % en 2022.
Esto sugiere una mejora en el acceso a la educación y al agua potable. Sin embargo, persiste el desafío de contar con condiciones de vivienda adecuadas con acceso a agua, saneamiento seguro, electricidad y la posesión de bienes duraderos, con mayor énfasis en las zonas rurales, donde reside el 66,6 % de la población total del país.
La meta del gobierno para 2044 es reducir la tasa de pobreza multidimensional del 53% al 24,2%. En el componente social, combatir las desigualdades se perfila como uno de los desafíos. Esto se debe a que, al igual que otras variables, la desigualdad social también aumentó a nivel nacional (urbano/rural y regional) de 0,47 en 2014/15 a 0,51 en 2019/20, siendo más pronunciada en las zonas rurales y en el norte del país, según el gobierno.
“Igualmente, las desigualdades sociales han ido aumentando debido a la aparición de focos de inseguridad alimentaria y hambre derivados del aumento de los precios de los alimentos, los choques climáticos que afectan la producción agrícola de las familias y la situación de terrorismo en el norte del país”, reseña el documento.
Entre los factores que contribuyeron al aumento del número de pobres en el país, el documento destaca el rápido crecimiento poblacional que presiona sobre los servicios básicos, las débiles oportunidades de empleo, la desigualdad en el ingreso y el acceso a los recursos y la débil inversión en infraestructura esencial. Para superar estos obstáculos, el gobierno ha diseñado un modelo de desarrollo basado en sectores estratégicos, como la agricultura, el turismo, la industria y la energía.
La industria en el centro de la transformación económica
En opinión del Gobierno, la transformación de la economía del país tiene a la industria manufacturera en su epicentro.
“El Modelo de Desarrollo propuesto para guiar la trayectoria económica, social y sostenible de Mozambique hacia un futuro próspero e inclusivo, abarca un enfoque holístico y estratégico, con miras a la transformación estructural de la economía, la diversificación de los sectores productivos y el fortalecimiento del sector industrial nacional de base”, establece la Estrategia Nacional de Desarrollo 2025-44.
En el primer sector, la agricultura, el gobierno prevé realizar importantes inversiones para modernizar las técnicas de producción, aumentar la productividad e integrar a los pequeños productores en cadenas de valor más amplias en el corredor Pemba-Lichinga, con el apoyo tecnológico del Centro de Investigación del Noroeste en Lichinga y concentrándose en los productos de algodón, papa, frijoles, pollo, maíz, soja, tabaco, trigo, pesca y silvicultura.
Además de satisfacer la demanda interna de alimentos, el sector agrícola podría ser una fuente importante de materias primas para la industria manufacturera.
En el sector industrial, otro pilar fundamental del Modelo de Desarrollo, la acción del ejecutivo será promover la inversión y el desarrollo de la industria en áreas que tienen gran potencial para la revitalización de los parques industriales.
En esta vía, la industria podrá absorber materias primas de los sectores agrario y minero, estimulando así el fortalecimiento y expansión de las industrias de alimentos, bebidas, muebles, papel, vidrio y farmacéutica; la pesca industrial; la industria del cemento y otras.
“Se implementarán inversiones en infraestructura, capacitación de fuerza laboral, incentivos fiscales, facilitación del acceso al financiamiento para empresas manufactureras, especialmente para la adquisición de tecnología y equipos modernos, promoción de políticas de comercio exterior, que incentiven la sustitución de importaciones y la exportación de productos manufacturados, para estimular la producción local, reducir la dependencia de las importaciones y promover la diversificación de la economía”, agrega el plan.
Con estas condiciones establecidas, la tasa promedio de crecimiento anual del PIB real podría aumentar del 4,4% al 9,2%, incluidas las ganancias del gas natural licuado.
Según la visión del ejecutivo, en el corto y mediano plazo, el sector de petróleo y gas sostendrá el crecimiento económico hasta 2030. Sin embargo, en el largo plazo, se espera que la dinámica de los sectores no petroleros determine el ritmo de crecimiento y generación de ingresos en el país.
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Fuente: https://clubofmozambique.com/news/mozambique-65-of-population-lives-below-poverty-line-260369/


