Cuando estudiar se convierte en un acto de valentía: la historia de Arminda
Arminda Feliz João Muchanga nació el 23 de marzo de 2006 en la comunidad rural de Mangunde, en Mozambique. Creció únicamente junto a su madre después de que sus padres se separaran cuando todavía era muy pequeña. Desde entonces, ambas han tenido que enfrentarse solas a muchas dificultades para salir adelante.
Con apenas 7 años, Arminda entró en la Escola da Paz de Mangunde, un espacio donde empezó jugando junto a otros niños y niñas de su edad, pero donde también comenzó a descubrir algo mucho más importante: la posibilidad de imaginar un futuro diferente. 💚
En regiones rurales como esta, la realidad para muchos niños y niñas sigue siendo extremadamente dura. La pobreza, la falta de recursos, las largas distancias hasta las escuelas y las presiones culturales hacen que gran parte de los jóvenes abandonen sus estudios antes de terminarlos. En el caso de muchas niñas, además, los matrimonios y embarazos prematuros siguen truncando sus oportunidades desde edades muy tempranas.
Pero Arminda decidió seguir estudiando.
A lo largo de todos estos años cursó sus estudios desde 1.º hasta 11.º grado en Mangunde, enfrentándose a las dificultades de crecer en un entorno vulnerable y siendo una joven criada solo por su madre.
Gracias al apoyo de Azada Verde, en 2025 recibió la Beca Guillem Sardá Palomera para acceder a formación técnico-profesional en el curso de Enfermería General. Actualmente se encuentra realizando su etapa final de prácticas en el distrito de Sussundenga, en la provincia de Manica. 🌱
Para Arminda, poder formarse era un sueño que parecía muy lejano y que hoy empieza a convertirse en realidad.
Aun así, el camino no termina aquí. Cuando finalice su formación tendrá que regresar a su comunidad, donde siguen existiendo enormes desafíos relacionados con el acceso al empleo y las oportunidades para la juventud rural. Pero hoy Arminda está mucho más preparada para afrontar el futuro con autonomía, conocimientos y esperanza.

Historias como la suya nos recuerdan por qué proyectos como Escolas da Paz y las becas educativas son tan importantes. Porque la educación no solo ofrece conocimientos: también protege, abre oportunidades y permite romper ciclos de pobreza, dependencia y exclusión que afectan especialmente a las niñas y adolescentes rurales.
En Azada Verde seguimos trabajando para que más jóvenes como Arminda puedan construir un futuro lejos del hambre y la pobreza, demostrando que, cuando existen oportunidades, el destino de una niña puede cambiar por completo.
Si quieres que más jóvenes como Arminda puedan alcanzar su sueño de estudiar puedes apoyarnos haciéndote soci@ a través del siguiente enlace: https://azadaverde.org/hazte-socio
Muchas gracias!💚


