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Se cumple un año del ciclón Idai

Un año después del paso del ciclón Idai, Mozambique lucha por recuperar la normalidad.

Mozambique, Malaui y Zimbabue fueron azotados por uno de los peores ciclones tropicales de los que se tiene constancia en África y en todo el hemisferio sur: Idai. Los fuertes vientos, las lluvias torrenciales y las graves inundaciones produjeron daños catastróficos que arrasaron extensas zonas del Canal de Mozambique.

El epicentro de este desastre se situó en la ciudad de Beira, destruida al 90%: “la primera ciudad devastada por el cambio climático”, así lo calificó Graça Machel, ex-primera dama mozambiqueña y activista social, que no hacía más que constatar la realidad. Beira y Mozambique habían sufrido uno de los peores desastres naturales del continente africano.

La primera evaluación que Azada Verde pudo hacer de los proyectos en funcionamiento no fue nada alentadora: edificios asolados, cultivos anegados y destrucción masiva de todo tipo de infraestructuras que desataron una de las peores crisis humanitarias en la historia del país.

Mozambique se enfrentaba a una preocupante situación con más de 2,5 millones de personas necesitadas de ayuda humanitaria.

Idai: un año después

Doce meses más tarde más de 100.000 personas siguen habitando refugios temporales: precarias construcciones, viviendas de listones de madera y lonas sujetas con palos son el escenario en el que parte de la población mozambiqueña vive actualmente.

Se calcula que el 46% de la población del país vive por debajo del umbral de la pobreza, lo que dificulta enormemente enfrentar este tipo de crisis cada vez más frecuentes.

La situación se agrava en las zonas rurales en las que el acceso a una mínimas infraestructuras sanitarias o de saneamiento es verdaderamente dificultoso.

Desesperación entre la gente por el ciclón Idai

Durante todo este tiempo hemos continuado trabajando en el terreno con proyectos que intentan paliar algunas de estas carencias y proporcionar conocimientos para salir adelante. La instalación de nuevas bici-bombas por ejemplo permitirán el acceso al agua para el riego de las parcelas de cultivo.

El fomento de las Asociaciones Agrícolas está teniendo un impacto muy positivo con más de 50 familias beneficiadas a las que se ha proporcionado semillas de diferentes variedades que serán su futuro alimento y además les darán una salida del excedente al mercado para su venta y obtención de ingresos.

Colaboramos en la construcción de un futuro todavía incierto.

Y ahora el Covid-19

En un sistema tan debilitado como el que sufre Mozambique cualquier nuevo desafío puede ser extremadamente perjudicial.

El continente africano atraviesa por momentos críticos teniendo que afrontar diversos frentes: los países orientales están sufriendo un brote de una dañina plaga de langostas mientras que todo el continente debe hacer frente al Covid-19 que ya está presente en muchas zonas.

La progresión de la pandemia en África es todavía una incógnita. Algunos expertos afirman que podría ser diferente por dos motivos: ser la última zona afectada y tener experiencia en gestión de brotes epidémicos como el del ébola pueden jugar a su favor.

El drama del ciclón Idai

La pervivencia del COVID-19 puede verse perjudicada por las cálidas temperaturas de muchos de estos países, lo que parece ser un factor determinante en este virus.

También es relevante que los países de África Subsahariana, la zona más vulnerable del continente, suman una población de 1.200 millones de personas y el 62% de ellas son menores de 25 años. Este factor puede jugar a favor de que muchos de los afectados por el coronavirus no presenten síntomas o sufran procesos menos graves.

Hasta la fecha ya son varios los países que conscientes de la escasez de recursos e infraestructuras sanitarias han optado por medidas drásticas que impidan la expansión de la enfermedad. Se han cerrado escuelas, iglesias, mezquitas, bares, prohibido reuniones multitudinarias… y en muchos de ellos se han cerrado las fronteras aéreas, marítimas y terrestres.

África debe despertar y prepararse para lo peor. La clave del éxito: tomar medidas y prevenir.

Si quieres ayudar en la lucha contra un Covid-19 que ya está presente en Mozambique puedes hacer un donativo pinchando AQUÍ.

Los primeros meses del año son claves para las comunidades rurales donde trabajamos: termina la temporada de lluvias, las familias recogen las mazorcas de maíz y nos preparamos para la nueva campaña de hortalizas.

Claro, los que pueden… Porque sin un sistema de riego no hay hortaliza que crezca, así que los que no tienen acceso al agua recolectan y guardan bien sus reservas de maíz hasta la próxima cosecha. En este caso abril 2021.

Estas reservas de alimentos debían durar 12 meses

Nuestra apuesta: dotar de herramientas y recursos a la población rural para evitar que pasen 8-9 meses al año sin trabajar la tierra ¡porque sin tierra no hay alimentos!

Estos primero meses del año son clave y nuestros técnicos ya están trabajando en ello para que, a finales abril-principios de mayo, esté todo preparado para arrancar la nueva campaña de hortalizas.

¿CÓMO LO HACEMOS?

1. BICI-BOMBAS: Construyendo nuevas bici-bombas y realizando una puesta a punto de las que ya funcionan. A día de hoy ya tenemos 8 listas para empezar a rodar en cuanto asome la nueva estación. Nuestros técnicos trabajan a contrarreloj en nuevas bicimáquinas para que más familias tengan acceso al agua en este 2020.

Para este 2020 somos ambiciosos y queremos construir 50 BICI-BOMBAS para 50 FAMILIAS PEDALEANDO HACIA EL DESARROLLO.

¿QUÉ CONSEGUIRÁS?

  • Que una familia tenga acceso al agua para producir hortalizas, lo que reducirá su riesgo de inseguridad alimentaria.
  • Diversificarás su dieta porque ya no solo tendrán maíz para llevarse a la boca.
  • Les ayudarás a que obtengan ingresos con la venta de las hortalizas en los mercados locales.
  • Esta mejora de la economía familiar permitirá pagar la escuela de sus hijos/as, comprar ropa y calzado, complementar con nuevos alimentos o gastos de transporte…

No está mal, ¿verdad?:

[responsive_vimeo https://vimeo.com/380057251]

2. ASOCIACIONES AGRÍCOLAS: Semanalmente los técnicos agrícolas tienen reuniones con las dos asociaciones agrícolas con las que trabajamos, la de Nhaumue y la de Massane.

Durante los primeros meses del inicio de año se tratan temas como la preparación de las tierras, el mantenimiento de los sistemas de riego, división de parcelas, provisión de herramientas y distribución de semillas.

Este año estamos muy ilusionados porque además de marcarnos como desafío que ambas asociaciones puedan desarrollar la campaña agrícola con normalidad, tenemos por delante un super reto:

INSTALAR UN SISTEMA DE RIEGO SOLAR EN NHAUMUE = 30 FAMILIAS REGANDO GRACIAS A LAS ENERGÍAS RENOVABLES.

El cómo hacemos las cosas importa.

¿QUÉ CONSEGUIRÁS?

  • Que 70 familias (420 personas beneficiadas) tengan acceso al agua para producir hortalizas, lo que reducirá su riesgo de inseguridad alimentaria.
  • Darás oportunidades a las mujeres que son el 65% de los miembros.
  • Fomentarás el sentido de comunidad, porque en la asociación trabajan todos/as juntos/as para mejorar su situación.
  • Diversificarás su dieta porque ya no solo tendrán maíz para llevarse a la boca.
  • Les ayudarás a que obtengan ingresos con la venta de las hortalizas en los mercados locales.
  • Esta mejora de la economía familiar permitirá pagar la escuela de sus hijos/as, comprar ropa y calzado, complementar con nuevos alimentos o gastos de transporte.

Así combatimos el hambre y la desnutrición:

[responsive_vimeo https://vimeo.com/380055222]

¿Quieres pedalear para el desarrollo y apadrinar así de esta manera a una familia durante 3 años proporcionándole todo lo que necesitan para que ellas mismas puedan autoproducirse su propio alimento y tener una dieta variada? ¡Pues no te lo pienses y pincha AQUÍ!

Venta en mercados locales

En la primera temporada financiada 100% por Azada Verde, 30 familias de nuestras Asociaciones Agrícolas de Nhaumue (unas 180 personas) han conseguido generar más de 100€ de beneficios de media cada una; y nuestras 5 bici-bombas han generado unos beneficios totales de 1.037€, en una muy difícil temporada castigada por el terrible ciclón Idai que asoló el centro de Mozambique en marzo.

Antes de la temporada de lluvias que da paso al cultivo del maíz, cerramos la difícil temporada de hortalizas 2019 con unos números que nos llenan de alegría: nuestras Asociaciones Agrícolas han generado unos 217.000 meticales (3.123€) de beneficios netos y nuestras Bici-bombas unos 72.166 (1.037€).

Tras un año dificilísimo marcado por el paso del ciclón Idai que afectó de lleno a las zonas donde trabajamos, nos es muy grato contaros que habéis generado economía y aliviado la vida de unas 35 familias del medio rural mozambiqueño.

¿Sabéis lo que es haber contribuido a que cada una de estas familias haya podido obtener unos beneficios de casi 120€ de media en los últimos 6 meses? Y todo gracias a la soberanía alimentaria que vuestras aportaciones les han reportado.

Os puede parecer poco quizá porque los número que aquí barajamos son mucho más altos, pero creednos, para ell@s es mucho, ES TODO.

Las mujeres de Asociaciones Agrícolas

Mayoría de mujeres beneficiarias

Se trata de la primera campaña financiada 100% por nosotros, POR VOSOTR@S.

Una campaña que ha permitido, además de esos beneficios de los que os hablamos, que 35 familias, no solo tengan una alimentación cuando un ciclón había arrasado todas sus cosechas de maíz, sino también una dieta variada en verduras y hortalizas, todo un salvavidas.

Más de 200 personas beneficiadas

Hablamos de más de 200 personas que han recibido sus semillas, orientación y acceso al agua para sacarle el máximo rendimiento a sus tierras; han cultivado y cosechado su propio alimento; y además han sido capaces de vender aquello que no necesitaban para su propio consumo (un 80%) en los mercados locales, generando unos ingresos extra que les han salvado el año, y quien sabe si la vida.

Y liderado por ELLAS, porque el 90% de las beneficiarias de la Asociación Agrícola de Nhaumue han sido mujeres, que por primera vez serán quienes traerán el dinero al hogar.

Las beneficiarias de Asociaciones Agrícolas vendiendo en el mercado

Este año los productos de mejor rendimiento han sido los tomates, las cebollas, la col y el repollo, pero su gama de cultivo ha sido más amplia.

Bici-bombas para el Desarrollo

Mabore, Chico, Luis Farias, Francisco Paulino… Todos ellos, beneficiarios de nuestras bici-bombas, han demostrado lo providencial que supone un mecanismo que les dé un acceso al agua que les saca del ostracismo del maíz.

Mabore por ejemplo ha conseguido unos beneficios ¡de 456€! con la venta de sus tomates en los mercados. Hablamos todo el tiempo de beneficios netos, recordad que cada uno debe devolver el precio de las semillas que les damos al inicio de la temporada, allá por el mes de abril.

Increíble la tabla de salvación que vuestra ayuda mensual les supone.

Bici-bombas beneficiarios

Ahora toca recoger todos los sistemas de riego para prepararse para la época de lluvias y la campaña de maíz, que durará hasta febrero-marzo, cuando nos volveremos a preparar ¡para la nueva campaña 2020!

Agroecología, ayuda de emergencia post ciclón Idai, bici-bombas y Escolas de Paz en Mangunde y Barada. 7 días con Azada Verde en las comunidades rurales de Sofala, Mozambique.

Cuando me embarqué en esta aventura solidaria lo hice con el claro objetivo de conocer nuevos horizontes y ensanchar mi mente. Vivir nuevas experiencias, descubrir nuevos contextos y realidades. Aprender y desarrollarme como persona.

Se me ofreció la posibilidad de ayudar como voluntario desde mi humilde expertise en comunicación en el Tercer Sector y este viaje a terreno era y ha sido como un regalo que me daba la vida y no podía desaprovechar.

Dicen que Mozambique es el quinto país más pobre del mundo. Hablamos de un país que estuvo sumido en una cruel guerra civil durante 15 años, una auténtica eternidad.

Mozambique: recuperar lo perdido

Ahora, 27 años después, las mozambiqueñas y mozambiqueños aún siguen luchando como si la guerra no hubiera acabado. Ahora la lucha es otra, pero igual de importante y dura: recuperar el tiempo y terreno perdido.

¿El objetivo? Evolucionar y desarrollarse para equipararse, o al menos acercarse, a los modelos de países africanos vecinos que mejor han sabido salir adelante de sus guerras y falta de medios.

En esta experiencia, he vivido las dos Mozambiques, la de las ciudades como Beira o Maputo, algo caóticas y poco limpias (falta mucho trabajo de educación y sensibilización para saber cuidar el entorno y organizarse de forma adecuada), y la rural, que es la me ha conquistado y en la que quiero centrarme.

El equipo Azada Verde con lxs cooperativistas agrícolas de Massane.

Le decía a mis compañerxs de experiencia a las pocas horas de llegar a Mangunde que la misión, ese remanso de paz limpio y ordenado, este lugar tan agradable, es como un día de verano de vacaciones en la montaña.

Esa calma, esa tranquilidad… Mangunde es como ese momento del año en el que tienes mucho menos que hacer, básicamente descansar, relajarte y disfrutar de tu tiempo libre dedicado a la contemplación y al “no hacer nada“.

Solo que con una diferencia: eso es el día a día normal de los habitantes de la misión. Los adultos trabajan, los agricultores labran la tierra, los niños van al cole, los profesores enseñan a sus alumnos… Todos tienen sus tareas, horarios y obligaciones.

Azada Verde: conocimiento y herramientas para el empoderamiento

Desde Azada Verde lo que pretendemos no es darles pura y simple ayuda asistencial, lo que queremos es darles conocimiento y herramientas para empoderarlos y que sean autosuficientes.

En estos días aquí hemos gestionado tres ayudas de más de 750 sacos de ayuda alimentaria en forma de harina de maíz que alimentarán a otras tantas familias vulnerables de las zonas de Mangunde y Barada durante unos 10-12 días, pero porque la emergencia por el ciclón Idai así lo requería, y porque nuestros socios y donantes se volcaron en este sentido.

Pero nuestros proyectos son otra cosa.

El huerto de prácticas de la Escuela Rural de Mangunde.
  • En estos 7 días hemos instalado dos de las ocho, sí, ¡ocho ya! bici-bombas que bombearán agua del río Buzi y proveerán así a sus beneficiarios de agua para regar sus ‘machambas‘ (sus parcelas de cultivo). No les damos agua.
  • En estos 7 días nos hemos reunido con dos de nuestras cooperativas agrícolas y les hemos provisto de semillas para cosechar una gama de hortalizas que variarán su dieta y cuyo excedente podrán luego vender y rentabilizar en el mercado sacando unos ingresos (de los que luego tendrán que devolver el 50%). No les damos tomates o cebollas. Les invitamos al asociacionismo.
  • En estos 7 días hemos compartido con unos 60 niños y niñas huérfanos de nuestro proyecto educativo Escolas de Paz. Les facilitamos una educación que luego les proveerá de un futuro, una vida.
  • En estos 7 días hemos repartido 15 lámparas solares de Light Humanity a familias que por las noches viven en la completa oscuridad. Les hemos dado luz, hemos encendido la vida de 15 familias

Encendiendo vidas en Mangunde

Nunca olvidaré llegar de noche a un hogar formado por una madre y sus dos hijos que estaban haciendo vida normal en la total oscuridad: los hijos cenando en el suelo. Entregarles una lámpara y dejarlos ahí, jugando asombrados con un concepto que les era totalmente nuevo.

Del mato mozambiqueño, así es como llaman a las zonas rurales del interior, lo que más me llevo son sus gentes, y en especial sus niñxs.

Ese ‘comprimento‘ cuando te cruzas con ellos, que hasta se paran por un segundo y hacen un gesto juntando las manos en señal de respeto. Ese ‘¿como esta?, tudo bem, ta bom‘ de rigor, imprescindible y perenne.

L@s niñ@s de Mangunde.

Y esa timidez y bondad de los más pequeños que funciona casi mecánicamente. Primero se quedan petrificados ante la extraña y novedosa presencia de personas de tez inesperadamente clara: “¿de dónde saldrá esta gente tan blanca? Qué raros son…“.

Para luego sacarlos de su estado de trance agitando la mano en forma de un saludo que les despierta de su hipnosis para sonreír y devolvértelo de la misma forma. Inocencia, dulzura… humanidad.

La hora de África

África lleva décadas acostumbrada a la necesidad, a pedir y a recibir. Pero es hora de cambiar ese modelo. Llegó el momento de que el continente se empodere, de invertir en él, porque será África quien salve al planeta cuando a éste se le acerque su hora.

Justo ayer salía un estudio que decía que, al paso que vamos, un millón de especies desaparecerán en las próximas décadas.

Es el momento de dejar de explotar y expoliar África para beneficio propio. El futuro de la Tierra es ella, y debemos actuar tal que así para preservarla, porque si no hay planeta no hay vida.

¿Acaso hay algo más importante?

Beatrize, agricultora

Miembro y tesorera de nuestra Asociación Agrícola de Nhaumué, Beatrize lo tiene claro: “limpiábamos el terreno a mano hasta que este proyecto que apoya Azada Verde trajo una excavadora y luego un tractor para arar la tierra. La cooperativa nos está ayudando mucho”.

Es miembro e incluso tesorera de nuestra cooperativa agrícola de Nhaumué. Pero solo una más de muchas beneficiarias, porque ELLAS son mayoría.

Esta asociación se ha convertido en un referente para muchas mujeres en la localidad Toronga, porque de los24 miembros que la forman, 20 son mujeres.  

Beatrize y su hija Zaida tienen una huerta donde plantan sus propias hortalizas: cebollas, tomates, frijoles, berzas, lechugas

Lo que ahora es prácticamente su vida entera, antes solo era campo y matorrales. 4 meses de preparación, formación y limpieza del terreno marcaron la diferencia.

Bueno eso y las Asociaciones Agrícolas que apoya Azada Verde, quienes además de herramientas y semillas, les proveyeron de una excavadora para desbrozar su terreno de 2.500 metros cuadrados, un tractor para arar la tierra… UNA VIDA.


Beatrize, miembro y tesorera de nuestra Asociación Agrícola de Nhaumué, nos cuenta cómo el cooperativismo de Azada Verde ha mejorado su vida.

Este proyecto de Azada Verde nació para darle a los mozambiqueños, y en especial a las mujeres, medios y herramientas para que se empoderen, para que tengan un modo de vida y puedan generar unos recursos, para que tengan un trabajo, alimentación e ingresos.

Y es que las ventajas de nuestras Asociaciones Agrícolas son innumerables:

  • Alimentos durante todo el año
  • Mayor número de hectáreas cultivadas con acceso a agua
  • Mejor productividad de la tierra y el trabajo
  • Obtención de ingresos 
  • Acceso a formación
  • Diversificación y dietas más saludables

Pero Beatrize no es la única ni mucho menos. Son decenas y decenas de mujeres las que se benefician del cooperativismo y se han hecho fuertes gracias a su esfuerzo, tenacidad, inconformismo y valentía, en una sociedad que no les pone la alfombra roja precisamente

Mujeres empoderadas

Hace apenas una semana reivindicábamos su importancia y su lugar, en ese Día de la Mujer histórico.

En Azada Verde apostamos por su presente y futuro, dándoles más oportunidades y luchando por romper esa ‘brecha de sueños’ que les impide alcanzar su pleno potencial.

Soñamos con una sociedad igualitaria en la que todas las personas tengan los mismos derechos y oportunidades. Un mundo en el que las metas se consigan y los sueños se cumplan.

Si has leído hasta aquí tenemos muy buenas noticias: ERES CÓMPLICE de todo lo que hemos dicho anteriormente. ¡ENHORABUENA Y GRACIAS!

Dos beneficiarias del proyecto de Asociaciones Agrícolas

Angelina y Augusta forman parte de nuestra cooperativa de Massane. Ellas, como la práctica totalidad de la población rural, dependen por completo de la agricultura y es por esto que nuestro proyecto de Asociaciones Agrícolas les ha dado la vida: alimentación, una dieta variada e incluso ayuda económica gracias a la venta del excedente en mercados locales.

Cuando conocimos a Angelina y Augusta en noviembre de 2013 y les contamos nuestra intención de constituir una cooperativa agrícola en Massane que las iba a ayudar a cultivar su propio alimento – hortalizas que variarían su dieta y les proporcionaran unos ingresos – nos miraban desconcertadas pero con un atisbo de ilusión en su mirada.

El proyecto se llamaría Asociaciones Agrícolas y el objetivo era directo y conciso: empezar a cultivar en abril para obtener la primera cosecha ese mismo 2014 posterior. Lo mismo se hizo en Nhaumue, Daca y Mangunde, 4 cooperativas en total.

Tras varios años de proyecto, ambas consideran el beneficio reportado como “muy positivo“. Lideran y sacan adelante familias de 6 y 7 miembros respectivamente; han cultivado tomates, repollos, cebollas, alubias, patatas y acelgas entre otras; y han obtenido beneficios de hasta 8.000 y 9.000 meticales por año.

En definitiva, nuestras Asociaciones les estaban dando a sus familias UNA VIDA.


Nuestras Asociaciones Agrícolas, providenciales para las familias y el medio rural de Toronga y alrededores.

Este proyecto de Azada Verde nació sobre todo para dar soluciones desde tres vertientes distintas: el asociacionismo, la formación agrícola y la dotación de recursos.

En la localidad de Toronga, más conocida como zona de Mangunde, casi no existe elasociacionismo, algo que permitiría a las pequeñas familias de agricultores: reducir los costes conjuntos, mejorar las ventas, aumentar la productividad, acceder a créditos, mejorar su formación o disponer de servicios. Todas ellas medidas que mejorarían mucho sus vidas.

Asociaciones Agrícolas: un salto de calidad

Hablamos de un cambio a diferentes niveles (productivo, comercial y social). Y…¿Cómo lo hacemos?

  • Reduciendo la inestabilidad de la producción (Apoyándoles a cultivar casi todo el año gracias a las motobombas y no solo cuando llueve)
  • Incrementando el número de hectáreas de riego cultivadas (Para aumentar la producción)
  • Mejorando la productividad de la tierra y el trabajo (Diversificando y rotando cultivos) 
  • Aumentando la rentabilidad de la producción vendida (Introduciendo variedades como las hortalizas)
  • Garantizando el acceso a la formación (Y así aprender nuevas técnicas agrícolas)
  • O diversificar las dietas alimenticias de la población…(No comer siempre lo mismo, maíz. Y contar con más de una comida al día)
Las 4 Asociaciones Agrícolas de Azada Verde.

Asociaciones Agrícolas es además nuestro proyecto más feminista, ya que beneficia a una clara mayoría de mujeres que normalmente están a cargo de las familias. El hombre generalmente trabaja fuera de casa, teniendo que emigrar a Maputo o Sudáfrica por las escasas posibilidades de empleo en la zona…Así que ellas se encargan de trabajar la  huerta y la machamba (parcela) familiar.

La falta de agua debido a la escasa lluvia, un alto déficit formativo y tasas de analfabetismo de hasta el 60%, hacen de esta iniciativa un proyecto vital para las familias rurales de Mangunde.