La creciente amenaza de ataques islamistas en el norte de Mozambique, cerca de los proyectos de gas, en la provincia de Cabo Delgado, destruye la vida de familias enteras: los grupos armados asaltan escuelas, centros sanitarios, viviendas…

«Tres personas murieron tras tirarse al mar para intentar huir del ataque, mientras que otra fue quemada viva y otra asesinada de un disparo. Otras 60 personas fueron secuestradas. Es el resultado del ataque a una de las islas del archipiélago de Quirimbas el 10 de abril de 2020.

Esta muerte de 52 personas en Mudumbe es una masacre cruel y diabólica y muestra la intensificación de los asaltos a las aldeas africanas. Disturbios cada vez más sangrientos y que obligan a los lugareños, familias con niños, a huir y vivir a la intemperie.

El grupo yihadista del Estado Islámico admite la autoría de estos ataques, así como de los asaltos a las aldeas de Mocimboa da Praia, Quissanga, Macomía, etc, donde izaron su bandera en blanco y negro con símbolos religiosos. Según un vídeo distribuido por internet, el objetivo es imponer la ley islámica en la región.

El Consejo Nacional de Defensa y Seguridad (CNDS) de Mozambique los acusa de terrorismo y asegura haber restaurado la paz, aunque simultáneamente incrementa el número de personas indefensas damnificadas. Desde el primer asalto en octubre 2017 se han contabilizado al menos 900 muertos y 200.000 personas afectadas.

Desconcierto entre la población

Lo que se puede extraer de las fuentes consultadas es mucha frustración y confusión entre los ciudadanos. El país se enfrenta también a una crisis de seguridad.

Hasta agosto de 2019 la política territorial animaba un conflicto civil que llegó a su fin con un acuerdo de interés nacional. Se hacía urgente la consolidación del estado de derecho democrático, como mencionó el presidente Filipe Nyusi, y trabajar conjuntamente para la recuperación del país.

Gran parte de la población vive en la pobreza y los jóvenes están preocupados por el desempleo, la falta de educación, la incapacidad para escapar de la agricultura de subsistencia…

En general, la población ha perdido la confianza y temen que el gobierno no pueda garantizarles una defensa contra los abusos comunes de los derechos humanos y los ataques a civiles. De ahí que los guerrilleros puedan recibir cierto apoyo por parte de algunos habitantes e incluso miembros de las fuerzas de seguridad.

Yacimientos de gas

Con el descubrimiento de los yacimientos de gas natural, en la cuenca sedimentaria de la Bahía de Rovuma, en el extremo norte del país, se auguraba un gran futuro para Mozambique, uno de los países más pobres del mundo.

En la web de ICEX España lo califican como el descubrimiento de gas más importante de las últimas décadas en el mundo, con capacidad para cubrir las necesidades de gas del Reino Unido, Francia, Alemania e Italia durante más de 20 años.

Para la implantación de los proyectos de extracción sería necesario un gran despliegue de infraestructuras: construir nuevos puertos, aeropuertos, carreteras, líneas de ferrocarril, etc. Después se formarían ciudades enteras, en torno a las instalaciones, con sus hoteles, hospitales, colegios, centros comerciales…

Todo ello requeriría agua y saneamiento, electricidad, materiales y equipos de construcción, seguridad, transporte y logística, restauración… En fin, los informes presentados por los especialistas vaticinaban inversiones de 68.000 millones de dólares, en una zona que hasta ese momento lloraba su abandono. 

Con estos datos, ¿cómo no crearse expectativas? Por el contrario, los acontecimientos no apoyaron el progreso. 

Los insurgentes acechan

Poco después del descubrimiento de estas grandes reservas de petróleo y gas en la región, emerge un grupo que se hace llamar Ahlu Sunnah wa Jammah, al que se le atribuyen los primeros incidentes.

Este grupo se formó con jóvenes marginado, desempleados y emigrantes que buscan una oportunidad y líderes religiosos de fuera del país, especialmente de Arabia Saudí y otros países del Golfo. 

Comenzaron como una secta islamista y se convirtieron después en un grupo armado que según algunos analistas, se afiliaron al Estado Islámico a través de su Provincia de África Central (ISCAP).

Al principio sus ataques eran esporádicos pero en lo que va del año han barrido las ciudades aprovechando la coyuntura actual del país y atacando con fuerza y estrategia.

Bloquean las carreteras, incendian y confiscan edificios del gobierno, saquean los bancos, escuelas, hospitales…

También han destruido parte de los servicios necesarios para la explotación del gas y las barcazas utilizadas para desembarcar los materiales para infraestructuras, e incendiaron equipos de construcción. Lo más atroz, la decapitación y tiroteo a los locales que se niegan a ser reclutados en sus filas. 

Frágil (in)seguridad

Mientras que los rebeldes ganan confianza, las fuerzas de seguridad locales no están capacitadas para los enfrentamientos, les falta equipamiento y están desmoralizados. Aunque se ha intentado recabar apoyo internacional, hasta ahora este no ha sido efectivo.

Además, la parte norte del país aún no se ha recuperado de los estragos de los dos ciclones que golpearon el país en 2019.

Es así como Mozambique suma una crisis de seguridad a la emergencia sanitaria por el Covid-19, la emergencia alimentaria y la crisis humanitaria.

¿A ti también te suena que cuando llega la desgracia, nunca viene sola, sino a batallones?

Porque lo que nos importa son las personas, ayuda a las familias rurales mozambiqueñas a combatir el Covid-19 mediante una alimentación digna y variada.

Anhelo - Mujeres mozambiqueñas agricultoras

No sé si me importa
que mi causa sea tu causa,

mi tristeza expuesta al mundo.
No veo la esperanza tras el foco.

Shima y llanto.
El silencio de la valimba.

Eso son las jornadas
que a mi juventud desvelan
de este calendario mojado
junto a mi lecho austero.

¿Qué lucha me trajo al mundo?
¿Qué lucha es esa
en la que no debo
dejar caer mis hombros
y torcer mi cabeza?

Nací para la música más endiablada
si es el diablo
esa fresca libertad que me define.

Nací para enseñar mi canto
al compás de la azada,
a mi niña, mariposa triste
que se alimenta del perfume
ansioso de mi piel.

¿Qué lucha fue la que me hizo,
me configuró como un emblema
batiente, indestructible,
abocada a ser heroína
tras cada hecatombe?

No es mi triunfo
ese Decreto
que no puedo leer.

¿A qué lucha se espera
que entregue mis sueños,
mi baile, mis canciones,
ese anhelo preciso
de mi libertad sin agua?

Para muchas de las familias del medio rural mozambiqueño el Covid-19 será como una gota más en su permeable capa sobre la que recaen las enfermedades. Su mayor preocupación aún así seguirá siendo otra: conseguir alimento de forma diaria… ¡Comenzamos nuestra gira!

¡Empezamos marzo con mucha ilusión y en familia! Volvimos a Impact Hub Madrid para celebrar uno de nuestros eventos/comida favoritos, la Sexy Salad, donde nos unimos a su magnífica comunidad para exponer nuestros proyectos, avances, propósitos…

Intercambiar ideas y recibir nuevas energías para seguir trabajando, ese fue el exitoso objetivo.

Capitaneada por Chulapa Flow Producciones, esta ‘ensalada solidaria’ consiste en una comida colectiva y solidaria hecha con ingredientes que aportan los propios asistentes. Visto el resultado final está claro que juntos podemos sumar, crear, compartir y disfrutar empezando por algo tan importante y esencial: la comida.

Pero, ¿comeríamos todos los días lo mismo? La respuesta más probable es que NO. No nos
gustaría tener limitada nuestra posibilidad de elegir y mucho menos no poder escoger una alimentación adecuada y variada para nuestros hijos y para nosotros mismos.

La suma de tod@s

En estos días tan difíciles que venimos viviendo por la pandemia del coronavirus, los supermercados han visto agotarse algunos de sus productos, ¡qué rabia no encontrar lo que queríamos!

Sin embargo, con la cooperación, empatía y humanidad de nuestros vecin@s, poco a poco nos hemos organizado y normalizado la situación. Queda mucho trabajo y sacrificio colectivo por delante pero ¡juntos lo conseguiremos!

Porque necesitamos la colaboración de tod@s contra las emergencias sanitarias, climáticas, etc. Recordemos también a los países menos desarrollados, que no tienen la misma capacidad de respuesta ante estos desastres.

Sexy Salad Marzo 2020

Cuando el Covid-19 llegue a Mozambique encontrará un sistema sanitario muy deficiente y sin posibilidad de blindarse contra la pandemia, y el resultado será catastrófico, como ya viene siendo habitual para estas poblaciones.

Apenas se cumple un año del ciclón Idai, que ya propagó otras enfermedades y acumuló pérdidas materiales y humanas.

Es por ello que insistimos en la necesidad de la agroecología y apostar por las energías renovables a nivel global. Hemos visto las huellas que deja el cambio climático: sequías, inundaciones… En los países pobres no hay capacidad de recuperación sin ayuda.

Caminando hacia la Soberanía Alimentaria

En Azada Verde estamos apoyando a los agricultores locales para que saquen adelante sus cosechas, puedan tener comida todo el año y que además esa alimentación sea variada: lograr una soberanía alimentaria que tenga a su vez un impacto positivo en la economía local.

Con nuestra minigira Cineforum: Caminando hacia la Soberanía Alimentaria pretendíamos acercaros estos proyectos y trabajos a todos vosotros.

Tristemente el Covid-19 nos obligó a cancelar y cambiar nuestros planes por razones de seguridad sanitaria. Ojalá pronto podamos retomar las actividades y eventos que quedaron pendientes.

También estamos deseando volver a participar junto a otras organizaciones en eventos como Iniciativas locales contra la emergencia climática, que se llevó a cabo el pasado 11 de marzo en el Espacio Ecooo de Madrid, y donde buscamos forjar sinergias en común y desarrollar ideas para unir esfuerzos y ayudar al desarrollo sostenible.

¿Qué dices? ¿Te apuntas? Déjanos tus datos y te avisamos de nuevos eventos.

  • Como ya te avanzamos el mes pasado, ha sido un año muy bueno. Ya somos más de un centenar de ‘azaderos’ que habéis repartido mucha ayuda y por eso queremos despedir el año dándote las ¡GRACIAS!
  • ¿Os acordáis del ‘almoço de Natal’ de hace un año? ¡Pues por supuesto este año se repetirá! Gracias a ti, unos 160 niñ@s se reunirán para comer juntos el día 25.
  • Este resumen del año es la mejor manera que se nos ocurre de acabar este gran 2019 y desearte un ¡FELIZ 2020!

Parece que fue ayer (topicazo pero literal) cuando empezábamos esta nueva aventura llamada Azada Verde.

Hace un año abríamos nuestras redes sociales y empezábamos a contaros todas nuestras aventuras y novedades del mes a mes con este boletín cuya 14ª edición algun@s hoy reciben por 1ª vez, y es que vosotr@s, nuestra comunidad, crecéis poco a poco pero sin parar. ?

[responsive_vimeo https://vimeo.com/379076678]

Una de las agricultoras de la Asociación Agrícola de Nhaumue te agradece tu ayuda que ha provocado que ella y su familia (y otras muchas) hayan podido obtener una buena cosecha y por tanto una dieta más variada y una vida más saludable en este 2019.

2019 ha sido un año, siendo humildes y sinceros con la realidad y con nosotr@s mism@s, muy bueno. La ayuda que hemos podido hacer llegar a terreno ha sido mucha, seguramente mucho más de lo que hubiéramos intentado adivinar un 1 de enero. Sobra decir que esto ha sido posible únicamente GRACIAS a TI.

Empezamos el año queriendo que mucha mucha gente nos conociera y por eso en enero nos unimos a la comunidad de Impact HUB Madrid, un espacio de co-working donde poder ‘acelerar’ y hacer crecer a la organización en el mejor y más idóneo de los ambientes.

Ese mismo mes, en el día #DíaInternacionaldelaEducación, tuvimos la oportunidad de participar en el proyecto ‘Rosetes Solidaries’ que organiza el Col.legi Badalonés, iniciativa donde los estudiantes nos otorgaron el primer premio como mejor proyecto solidario presentado.

En febrero organizamos nuestro primer evento, una Sexy Salad donde contamos quiénes somos y qué hacemos mientras ofrecíamos una degustación de comida mozambiqueña.

La acogida fue tan buena que el siguiente mes de marzo repetimos evento con la proyección de nuestro documental ‘Semillas de Mozambique‘ y estuvimos también en el #DíaMundialdelAgua con l@s alumn@s del CEIP Antonio Machado en  Alcalá de Henares.

[ngg src=»galleries» ids=»3″ display=»basic_thumbnail» thumbnail_crop=»0″]Ese mismo mes de marzo, la zona centro del Mozambique, justo donde trabajamos, el ciclón Idai arrasó toda Beira y las zonas rurales del interior, llevándose consigo todas las cosechas y causando centenares de muertes. Os volcastéis con la emergencia y no sabéis cómo os lo agradecemos.

El mes siguiente de abril 4 de nosotr@s decidimos ir a terreno, no solo a dar alivio con entrega de ayuda alimentaria de emergencia, sino también a conocer y hacer seguimiento de nuestros proyectos allí, esos que apoyais en el mes a mes con vuestras providenciales cuotas de soci@s.

El verano vino plagado de cambios a los que tuvimos que ajustarnos y adaptarnos de la mejor manera que supimos.

Estos últimos meses hemos estado inmersos en la búsqueda de nuevas formas y opciones de financiación. Sacando nuevos proyectos, consiguiendo que por fin seamos ONGD, apareciendo en medios, haciendo mercadillos, construyendo e instalando nuevas bici-bombas, participando en acciones ciudadanas de protesta y en más eventos, mejorando y traduciendo nuestra web al inglés…

¡No os penséis que hemos estado de manos cruzadas eh!

Almoço de Natal

¡Pero basta ya de cháchara y batallitas de cosas que ya han pasado!

De lo que queremos hablarte es de nuestro ya tradicional ‘almoço de Natal‘, esa comida tan especial en la que conseguimos juntar por única vez al año a los alrededor de 160 niñ@s de nuestras Escolas de Paz, que como ya sabrás están repartidos en unas cinco localidades alejadas unas de otras.

[responsive_vimeo https://vimeo.com/379073338]

Nuestro compañero en Mangunde y responsable del proyecto Escolas de Paz, José, te cuenta en qué consiste el ‘almoço de Natal‘ y por qué es tan importante para l@s niñ@s.

Desde Revue, Daca, Maguenhe y Toronga, y hasta la Misión de Mangunde, para vivir un momento mágico: compartir algo que es mucho más que una simple comida.

Recuerda que se trata de niñ@s en situación muy vulnerable y huérfanos de padre y/o madre. Imagina lo que un momento así, en un día tan especial, significa para ell@s. Lo necesitan, y tú, que lo provocas con tus cuotas mensuales, puedes ser cómplice de la edición de esta año teniendo tu detalle solidario navideño.

[responsive_vimeo https://vimeo.com/379069037]

New York Summit Awards 2019

Azada Verde será la causa benéfica de la New York Summit Awards 2019 del próximo 20 de noviembre.

Una gala donde se premiará a personajes de la talla de Fernando Alonso, Jesús Calleja, Nieves Álvarez, el Real Madrid, La Casa de Pape, Carlos Latre o la ganadora del Nobel de la Paz, Rigoberta Menchú; donde actuarán cantantes como el venezolano Carlos Baute; y donde están invitados también integrantes de las familias Mandela, Kennedy, Luther King y Malcom X.

El próximo 20 de noviembre, Azada Verde tendrá el honor de ser la causa benéfica oficial de la New York Summit Awards 2019, uno de los eventos más prestigiosos de habla hispana en Estados Unidos.

La gala, que se celebra cada año en la ciudad de Nueva York, reúne a líderes, referentes e instituciones que destacan por su impacto en el mundo de la cultura, el deporte, la ciencia, la empresa y el activismo social. En esta edición, el escenario contará con nombres de la talla de Fernando Alonso, Jesús Calleja, Nieves Álvarez, el Real Madrid, el fenómeno televisivo La Casa de Papel, el humorista Carlos Latre o la premio Nobel de la Paz Rigoberta Menchú.

Además, la velada contará con la actuación del reconocido cantante venezolano Carlos Baute, y con la presencia de integrantes de las históricas familias Mandela, Kennedy, Luther King y Malcolm X, símbolo global de la lucha por los derechos humanos y la justicia social.

🌱 Un altavoz internacional para nuestra misión

Formar parte de un evento de este nivel es un paso muy importante para dar visibilidad al trabajo de Azada Verde. Nuestra organización, que lucha contra el hambre y la pobreza a través de sistemas alimentarios sostenibles y resilientes al cambio climático, será protagonista en un espacio donde se celebran las ideas y proyectos que transforman el mundo.

La New York Summit representa una oportunidad única para acercar las realidades del Sur Global a un público internacional, visibilizar el papel de las comunidades rurales en la lucha contra el cambio climático y reforzar el mensaje de que el cambio empieza con acciones locales, sostenidas en el tiempo y lideradas por las propias comunidades.

🤝 Un reconocimiento que impulsa nuestro trabajo

Para Azada Verde, ser la causa benéfica de la New York Summit Awards 2019 es un reconocimiento al esfuerzo de todas las personas, comunidades y organizaciones con las que colaboramos cada día. Es también una oportunidad para crear nuevas alianzas, sumar apoyos y seguir creciendo en nuestra misión de construir un futuro más justo, sostenible y libre de hambre.

Seguiremos trabajando con ilusión y compromiso para que el impacto de esta colaboración se traduzca en más proyectos agroecológicos, más reforestación, más formación para mujeres rurales y más oportunidades para las comunidades más vulnerables.


✨ Gracias a la New York Summit Awards por abrirnos esta puerta. Cada paso que damos juntos nos acerca a un mundo más equitativo y sostenible.

Puedes apoyar la causa pinchando AQUÍ.

Cuando me embarqué en esta aventura solidaria lo hice con el claro objetivo de conocer nuevos horizontes y ensanchar mi mente. Vivir nuevas experiencias, descubrir nuevos contextos y realidades. Aprender y desarrollarme como persona.

Se me ofreció la posibilidad de ayudar como voluntario desde mi humilde expertise en comunicación en el Tercer Sector y este viaje a terreno era y ha sido como un regalo que me daba la vida y no podía desaprovechar.

Dicen que Mozambique es el quinto país más pobre del mundo. Hablamos de un país que estuvo sumido en una cruel guerra civil durante 15 años, una auténtica eternidad.

Mozambique: recuperar lo perdido

Ahora, 27 años después, las mozambiqueñas y mozambiqueños aún siguen luchando como si la guerra no hubiera acabado. Ahora la lucha es otra, pero igual de importante y dura: recuperar el tiempo y terreno perdido.

¿El objetivo? Evolucionar y desarrollarse para equipararse, o al menos acercarse, a los modelos de países africanos vecinos que mejor han sabido salir adelante de sus guerras y falta de medios.

En esta experiencia, he vivido las dos Mozambiques, la de las ciudades como Beira o Maputo, algo caóticas y poco limpias (falta mucho trabajo de educación y sensibilización para saber cuidar el entorno y organizarse de forma adecuada), y la rural, que es la me ha conquistado y en la que quiero centrarme.

El equipo Azada Verde con lxs cooperativistas agrícolas de Massane.

Le decía a mis compañerxs de experiencia a las pocas horas de llegar a Mangunde que la misión, ese remanso de paz limpio y ordenado, este lugar tan agradable, es como un día de verano de vacaciones en la montaña.

Esa calma, esa tranquilidad… Mangunde es como ese momento del año en el que tienes mucho menos que hacer, básicamente descansar, relajarte y disfrutar de tu tiempo libre dedicado a la contemplación y al «no hacer nada«.

Solo que con una diferencia: eso es el día a día normal de los habitantes de la misión. Los adultos trabajan, los agricultores labran la tierra, los niños van al cole, los profesores enseñan a sus alumnos… Todos tienen sus tareas, horarios y obligaciones.

Azada Verde: conocimiento y herramientas para el empoderamiento

Desde Azada Verde lo que pretendemos no es darles pura y simple ayuda asistencial, lo que queremos es darles conocimiento y herramientas para empoderarlos y que sean autosuficientes.

En estos días aquí hemos gestionado tres ayudas de más de 750 sacos de ayuda alimentaria en forma de harina de maíz que alimentarán a otras tantas familias vulnerables de las zonas de Mangunde y Barada durante unos 10-12 días, pero porque la emergencia por el ciclón Idai así lo requería, y porque nuestros socios y donantes se volcaron en este sentido.

Pero nuestros proyectos son otra cosa.

El huerto de prácticas de la Escuela Rural de Mangunde.
  • En estos 7 días hemos instalado dos de las ocho, sí, ¡ocho ya! bici-bombas que bombearán agua del río Buzi y proveerán así a sus beneficiarios de agua para regar sus ‘machambas‘ (sus parcelas de cultivo). No les damos agua.
  • En estos 7 días nos hemos reunido con dos de nuestras cooperativas agrícolas y les hemos provisto de semillas para cosechar una gama de hortalizas que variarán su dieta y cuyo excedente podrán luego vender y rentabilizar en el mercado sacando unos ingresos (de los que luego tendrán que devolver el 50%). No les damos tomates o cebollas. Les invitamos al asociacionismo.
  • En estos 7 días hemos compartido con unos 60 niños y niñas huérfanos de nuestro proyecto educativo Escolas de Paz. Les facilitamos una educación que luego les proveerá de un futuro, una vida.
  • En estos 7 días hemos repartido 15 lámparas solares de Light Humanity a familias que por las noches viven en la completa oscuridad. Les hemos dado luz, hemos encendido la vida de 15 familias…

Encendiendo vidas en Mangunde

Nunca olvidaré llegar de noche a un hogar formado por una madre y sus dos hijos que estaban haciendo vida normal en la total oscuridad: los hijos cenando en el suelo. Entregarles una lámpara y dejarlos ahí, jugando asombrados con un concepto que les era totalmente nuevo.

Del mato mozambiqueño, así es como llaman a las zonas rurales del interior, lo que más me llevo son sus gentes, y en especial sus niñxs.

Ese ‘comprimento‘ cuando te cruzas con ellos, que hasta se paran por un segundo y hacen un gesto juntando las manos en señal de respeto. Ese ‘¿como esta?, tudo bem, ta bom‘ de rigor, imprescindible y perenne.

L@s niñ@s de Mangunde.

Y esa timidez y bondad de los más pequeños que funciona casi mecánicamente. Primero se quedan petrificados ante la extraña y novedosa presencia de personas de tez inesperadamente clara: «¿de dónde saldrá esta gente tan blanca? Qué raros son…«.

Para luego sacarlos de su estado de trance agitando la mano en forma de un saludo que les despierta de su hipnosis para sonreír y devolvértelo de la misma forma. Inocencia, dulzura… humanidad.

La hora de África

África lleva décadas acostumbrada a la necesidad, a pedir y a recibir. Pero es hora de cambiar ese modelo. Llegó el momento de que el continente se empodere, de invertir en él, porque será África quien salve al planeta cuando a éste se le acerque su hora.

Justo ayer salía un estudio que decía que, al paso que vamos, un millón de especies desaparecerán en las próximas décadas.

Es el momento de dejar de explotar y expoliar África para beneficio propio. El futuro de la Tierra es ella, y debemos actuar tal que así para preservarla, porque si no hay planeta no hay vida.

¿Acaso hay algo más importante?

Cecilia lo ha pasado muy mal. Poco después de pasado el ciclón IDAI, justo cuando los fuertes vientos se calmaron (algunos de más de 200 km/h), apareció otra amenaza: fuertes lluvias durante varios días que hicieron aumentar rápidamente el nivel del agua.

Para Cecilia solo había una salida: escalar su propia casa y llegar al tejado.

Allí pasó tres días, allí la tomó la desesperación, allí pensó que había sido abandonada por todo y por todos, allí lloró por su desgracia.

Pero entonces vio una ‘chata’ (un bote pequeño), llena de gente. Todos se apretaron un poco más más para poder hacerle hueco a ella.

En ese momento fue cuando pensó que se había salvado, que finalmente podría pisar tierra, comer y beber un poco de agua.

Ciclón Idai: miles de vidas a la deriva

Sin embargo, el pequeño bote se rompió, solo unos pocos metros más adelante, y Cecilia quedó atrapada una vez más. Esta vez en alta mar.

Tuvieron que lidiar con el oleaje del mar, las lluvias y el fuerte sol. Así durante dos días. La esperanza se desvanecía a cada momento.

Afortunadamente, pasadas 48 horas, la Armada de la India los rescató a todos y los llevó a tierra. Esta historia podría ser de una película… pero no lo es.

Es real y sucedió en Mozambique. Ahora Cecilia y muchos miles de mozambiqueños solo quieren que la normalidad vuelva a sus vidas. Y en Azada Verde, junto con ESMABAMA, también.

Trabajamos para que Cecilia y los habitantes de los distritos rurales de la provincia de Sofala afectados por el ciclón IDAI sobrevivan a las grandes amenazas que ahora, una vez pasado el desastre, les azotan.

¡Nos vamos al terreno! Este domingo 31 de marzo, el fundador de Azada Verde, Hugo Coll, viaja a Mozambique para gestionar vuestra ayuda, que se entregará a unas comunidades que llevan dos semanas aisladas.

Os recordamos que hay abierta una campaña de emergencia para comprar medicamentos, agua potable, comida, ropa y materiales de construcción: bit.ly/EmergenciaCiclonIdai

En Azada Verde seguimos con nuestra campaña de emergencia para las zonas rurales alrededor de Beira, epicentro del ciclón Idai. Tras 15 días, distritos enteros de la provincia de Sofala, la más afectada, siguen aislados, sin electricidad, agua potable o comida.

La ayuda ha empezado a llegar a Beira pero no a los distritos de Buzi, Chibabava o Machanga (entre 5 y 7 horas en coche), donde tampoco han llegado los equipos de rescate. En algunos casos, como en Buzi, el ciclón Idai ha borrado del mapa algunos pueblos que ahora yacen bajo el agua.

En Azada Verde, en colaboración con la ONG mozambiqueña ESMABAMA (la más grande y con más experiencia en la provincia de Sofala), hemos abierto una campaña de emergencia para recaudar fondos y dar respuesta a las primeras necesidades: http://bit.ly/EmergenciaCiclonIdai

Ciclón Idai: trabajo en terreno

ESMABAMA lleva casi 30 años trabajando con las comunidades rurales de la zona y juntos contamos con varios proyectos de cooperación en marcha en los distritos devastados.

Hugo Coll, director y fundador de Azada Verde, viajará este domingo 31 de marzo a Mozambique para comprar artículos de primera necesidad en las ciudades próximas a la catástrofe y llevarlos por carretera directamente a los distritos rurales afectados.

Posteriormente, un segundo equipo de la ONG compuesto por otros 3 integrantes, viajará el 18 de abril para ayudar en una segunda fase de la emergencia.

Por primera vez, un helicóptero sobrevoló ayer los distritos de Buzi, Chibabava y Machanga, y pudo llevar los primeros medicamentos a unas zonas que llevan dos semanas sin electricidad ni agua potable.

“La situación es de completa desolación. Los cultivos han sido arrasados y por tanto ahora viene la hambruna. La gente está desesperada y hambrienta. Cuando vieron el helicóptero, gritaban y corrían con las pocas fuerzas que les quedan, esperando recibir comida o un rescate. Necesitan ayuda y esperanza y estamos trabajando para dársela».


Fabrizio Caraglia, director ejecutivo de ESMABAMA

Los hospitales de la zona están llenos, las reservas de maíz (su comida básica para todo el año) se han mojado y por tanto perdido, y algunas personas siguen sin localizar a sus seres queridos.

Aún hay gente subida a tejados, árboles o refugiadas en cobertizos. En las zonas donde el agua ya ha retrocedido, la prioridad ahora es reconstruir las viviendas e infraestructuras.

Ciclón Idai: seguimos trabajando

Además, estaremos trabajando también en la continuación de los proyectos de cooperación que durante varios años ha llevado adelante con las comunidades rurales afectadas por el ciclón Idai.

El objetivo de éstos ha sido siempre mejorar su seguridad y soberanía alimentaria y por tanto, ahora, también ayudar a evitar la hambruna que se prevé tras una de las peores catástrofes meteorológicas del hemisferio sur, como así la ha calificado la ONU.

Junto a Yemen y Siria, la del sudeste africano tras el ciclón Idai es la mayor emergencia a la que nos enfrentamos a nivel (3) mundial con casi dos millones de afectados.

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