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Beatrize, agricultora

Miembro y tesorera de nuestra Asociación Agrícola de Nhaumué, Beatrize lo tiene claro: «limpiábamos el terreno a mano hasta que este proyecto que apoya Azada Verde trajo una excavadora y luego un tractor para arar la tierra. La cooperativa nos está ayudando mucho».

Es miembro e incluso tesorera de nuestra cooperativa agrícola de Nhaumué. Pero solo una más de muchas beneficiarias, porque ELLAS son mayoría.

Esta asociación se ha convertido en un referente para muchas mujeres en la localidad Toronga, porque de los24 miembros que la forman, 20 son mujeres.  

Beatrize y su hija Zaida tienen una huerta donde plantan sus propias hortalizas: cebollas, tomates, frijoles, berzas, lechugas

Lo que ahora es prácticamente su vida entera, antes solo era campo y matorrales. 4 meses de preparación, formación y limpieza del terreno marcaron la diferencia.

Bueno eso y las Asociaciones Agrícolas que apoya Azada Verde, quienes además de herramientas y semillas, les proveyeron de una excavadora para desbrozar su terreno de 2.500 metros cuadrados, un tractor para arar la tierra… UNA VIDA.


Beatrize, miembro y tesorera de nuestra Asociación Agrícola de Nhaumué, nos cuenta cómo el cooperativismo de Azada Verde ha mejorado su vida.

Este proyecto de Azada Verde nació para darle a los mozambiqueños, y en especial a las mujeres, medios y herramientas para que se empoderen, para que tengan un modo de vida y puedan generar unos recursos, para que tengan un trabajo, alimentación e ingresos.

Y es que las ventajas de nuestras Asociaciones Agrícolas son innumerables:

  • Alimentos durante todo el año
  • Mayor número de hectáreas cultivadas con acceso a agua
  • Mejor productividad de la tierra y el trabajo
  • Obtención de ingresos 
  • Acceso a formación
  • Diversificación y dietas más saludables

Pero Beatrize no es la única ni mucho menos. Son decenas y decenas de mujeres las que se benefician del cooperativismo y se han hecho fuertes gracias a su esfuerzo, tenacidad, inconformismo y valentía, en una sociedad que no les pone la alfombra roja precisamente

Mujeres empoderadas

Hace apenas una semana reivindicábamos su importancia y su lugar, en ese Día de la Mujer histórico.

En Azada Verde apostamos por su presente y futuro, dándoles más oportunidades y luchando por romper esa ‘brecha de sueños’ que les impide alcanzar su pleno potencial.

Soñamos con una sociedad igualitaria en la que todas las personas tengan los mismos derechos y oportunidades. Un mundo en el que las metas se consigan y los sueños se cumplan.

Si has leído hasta aquí tenemos muy buenas noticias: ERES CÓMPLICE de todo lo que hemos dicho anteriormente. ¡ENHORABUENA Y GRACIAS!

Dos beneficiarias del proyecto de Asociaciones Agrícolas

Angelina y Augusta forman parte de nuestra cooperativa de Massane. Ellas, como la práctica totalidad de la población rural, dependen por completo de la agricultura y es por esto que nuestro proyecto de Asociaciones Agrícolas les ha dado la vida: alimentación, una dieta variada e incluso ayuda económica gracias a la venta del excedente en mercados locales.

Cuando conocimos a Angelina y Augusta en noviembre de 2013 y les contamos nuestra intención de constituir una cooperativa agrícola en Massane que las iba a ayudar a cultivar su propio alimento – hortalizas que variarían su dieta y les proporcionaran unos ingresos – nos miraban desconcertadas pero con un atisbo de ilusión en su mirada.

El proyecto se llamaría Asociaciones Agrícolas y el objetivo era directo y conciso: empezar a cultivar en abril para obtener la primera cosecha ese mismo 2014 posterior. Lo mismo se hizo en Nhaumue, Daca y Mangunde, 4 cooperativas en total.

Tras varios años de proyecto, ambas consideran el beneficio reportado como «muy positivo«. Lideran y sacan adelante familias de 6 y 7 miembros respectivamente; han cultivado tomates, repollos, cebollas, alubias, patatas y acelgas entre otras; y han obtenido beneficios de hasta 8.000 y 9.000 meticales por año.

En definitiva, nuestras Asociaciones les estaban dando a sus familias UNA VIDA.


Nuestras Asociaciones Agrícolas, providenciales para las familias y el medio rural de Toronga y alrededores.

Este proyecto de Azada Verde nació sobre todo para dar soluciones desde tres vertientes distintas: el asociacionismo, la formación agrícola y la dotación de recursos.

En la localidad de Toronga, más conocida como zona de Mangunde, casi no existe elasociacionismo, algo que permitiría a las pequeñas familias de agricultores: reducir los costes conjuntos, mejorar las ventas, aumentar la productividad, acceder a créditos, mejorar su formación o disponer de servicios. Todas ellas medidas que mejorarían mucho sus vidas.

Asociaciones Agrícolas: un salto de calidad

Hablamos de un cambio a diferentes niveles (productivo, comercial y social). Y…¿Cómo lo hacemos?

  • Reduciendo la inestabilidad de la producción (Apoyándoles a cultivar casi todo el año gracias a las motobombas y no solo cuando llueve)
  • Incrementando el número de hectáreas de riego cultivadas (Para aumentar la producción)
  • Mejorando la productividad de la tierra y el trabajo (Diversificando y rotando cultivos) 
  • Aumentando la rentabilidad de la producción vendida (Introduciendo variedades como las hortalizas)
  • Garantizando el acceso a la formación (Y así aprender nuevas técnicas agrícolas)
  • O diversificar las dietas alimenticias de la población…(No comer siempre lo mismo, maíz. Y contar con más de una comida al día)
Las 4 Asociaciones Agrícolas de Azada Verde.

Asociaciones Agrícolas es además nuestro proyecto más feminista, ya que beneficia a una clara mayoría de mujeres que normalmente están a cargo de las familias. El hombre generalmente trabaja fuera de casa, teniendo que emigrar a Maputo o Sudáfrica por las escasas posibilidades de empleo en la zona…Así que ellas se encargan de trabajar la  huerta y la machamba (parcela) familiar.

La falta de agua debido a la escasa lluvia, un alto déficit formativo y tasas de analfabetismo de hasta el 60%, hacen de esta iniciativa un proyecto vital para las familias rurales de Mangunde.

El pasado 24 de enero tuvimos la oportunidad de participar en el concurso que realiza el «Col·legi Badalonès», todos los años, para apoyar a diferentes ONGs que llevan a cabo acciones, a nivel nacional o internacional, en el campo de la Cooperación al Desarrollo o la Ayuda Humanitaria. Cada año se presentan tres organizaciones distintas y este año tuvimos la fortuna de ser una de ellas.

La acogida fue total, realizamos la presentación en el gimnasio de la escuela y asistieron los cursos de 3º y 4º de ESO y Sexto de E.P, un total de unos 140 alumnos y alumnas aproximadamente. Durante la presentación les hablamos sobre Azada Verde, en concreto de los tres proyectos que apoyamos, además pudimos profundizar un poco, sobre el concepto de Soberanía Alimentaria a través: de una dinámica grupal y un vídeo educativo sobre la história de dos tomates. La verdad que este tipo de espacios, son un lugar fantástico para tocar temáticas o materias, que muchas veces el día a día del programa escolar, no lo permite. Pero ejercicio no termina aquí, porque una vez realizadas las presentaciones, el alumnado, debe estudiar y conocer a fondo las organizaciones que han pasado por el «Col·legi Badalonès», para después, ser ellos, los que repitan las presentaciones al resto de los alumnos de la escuela. Finalmente, todos los estudiantes elegirán a su candidato favorito, así que vamos a cruzar los dedos;)

Desde el mes de octubre hasta abril, los alumnos elaborarán, en las horas de recreo y de forma voluntaria, unas rositas (hechas con un alfiler y plastilina) que venderán después durante el día de Sant Jordi ( 23 de abril) en Cataluña, festividad tradicionalmente conocida por el día del libro y la rosa. Toda la recaudación conseguida se entregará al proyecto más votado.

Zadoke y Rubén, Rubén y Zadoke. Dos de los técnicos de mantenimiento de nuestras Bici-Bombas para el Desarrollo. Uno de Chimoio, Mozambique; el otro voluntario desde Barcelona. Pero los dos pieza clave en el funcionamiento de unas soluciones ecológicas que proveerán a las familias de Mangunde de alimentación, salud ¡e incluso ingresos!

Zadoke tiene 31 años y, junto con Sete, es vuestro técnico local en la zona encargado de instalar y mantener las Bici-Bombas. Empezó en Beira como ayudante de mecánico de vehículos para la Asociación ESMABAMA, nuestro socio local en Mozambique, y por las tardes también se encarga de transportar a personas enfermas de las localidades cercanas desde ‘o Cruzamento’ hasta la Misión de Mangunde (unos 25 kms), ya que no existe transporte público para hacer ese trayecto y ese es el único hospital cercano.

Rubén por su parte, estudiante de mecánica de 39 años, quedó fascinado cuando oyó hablar por primera vez de Azada Verde, y más en especial de nuestro proyecto de ‘Bici-Bombas para el Desarrollo’.

Su impulso primero fue claro. Contactó con nosotros y nos dijo literalmente y de forma desinteresada: «¡quiero ir a Mozambique a ayudaros con vuestras Bici-Bombas!«.

Bici-Bombas: qué son

Pero vamos a centrarnos: ¿Qué es exactamente una Bici-Bomba? Os preguntaréis muchos. Es una ‘eco-técnica’ que permite bombear agua, desde un río por ejemplo, hasta unos 25 metros de distancia.

Esto permite un acceso constante al agua mediante el pedaleo y la fuerza de las propias piernas de una persona para poder regar los cultivos todo el año y así facilitar la cosecha y obtención de mucho más alimento.

Así funcionan las Bici-Bombas de Azada Verde.

Nuestro objetivo: instalar una Bici-Bomba de agua a cada una de las familias, así, además de asegurarse la campaña de maíz, podrán producir otro tipo de cultivos (hortalizas) garantizándose una dieta variada, salud e inclusoingresos.

Bici-Bombas: 100% sostenibles

¿Pero qué es lo mejor de todo? Lo mejor de todo es que estas bicis tienen un coste bajo, se hacen a partir de materiales reciclados, no daña al medio ambiente ya que el uso de combustible es 0, y su impacto en el bienestar de las familias es altísimo.

Las Bici-Bombas de Azada Verde.
Una de las Bici-Bombas de Azada Verde.

La población de las zonas donde trabajamos necesita disponer de alimentos de una forma sostenida en el tiempo, dignamente, sin tener que recurrir permanentemente a ayuda externa.

La dependencia de la lluvia y la escasez de medios provoca año tras año en Mangunde y alrededores hambrunas, desnutrición, dietas poco variadas, problemas de salud y un estado de crónica pobreza.

Las familias que tienen parcelas cercanas al río tratan de plantar hortalizas durante la segunda mitad del año, pero sin mucho éxito, porque regarlas cubo a cubo es insostenible. Además, las muertes por ataques de cocodrilo en la ribera son frecuentes.